miércoles 07, diciembre 2016 | Actualizado 21:17 (hace )
Crítica

"Si los chicos quieren", el gran programa de Julián Weich para el público menudo

08/12/2013 01:50 hs
El nuevo ciclo que conduce Julián Weich para la pantalla de El Trece es uno de los aciertos de la temporada 2013 de televisión.
El nuevo programa de Julián Weich para la pantalla de El Trece, es uno de los aciertos de esta floja temporada televisiva. La consigna es fácil y a la vez atractiva, los padres inscriben a sus hijos en el programa y luego son los adultos los que deben esperar a que los niños sean los protagonistas, y realicen las actividades que les propone el ciclo.

Muchas historias y vivencias de chicos de 3 o 4 años, son las que desfilan por el programa todos los viernes. Como suele pasar con los ciclos de Julián, mucho de lo que sucede en el programa es fruto del carisma de su conductor y de la buena onda que tiene con los chicos.

En el programa una familia se presenta y alguno de los progenitores, dicen que tipo de prueba van a hacer sus hijos. Casi como en "mi hombre puede",  en el ciclo de Susans Giménez, acá el segmento se podría llamar "mi hijo puede", este juego permite que los padres "apuesten" por sus hijos y que los chicos aprendan y jueguen,

El ciclo tiene varios puntos altos, entre ellos los juegos que son originales y que no se "pisan" con otros ciclos de entretenimientos.

Em este punto vale la pena recordar que es difícil encontrar formatos, y este ciclo del Trece lo tomó en cuento.

El programa tiene una factura técnica impresionante, y todo lo que se ve en pantalla, suena genuino y autentico, Julián Weich es el conductor ideal para este tipo de programas, porque tiene un carisma y una llegada para los niños, que lo hacen el tipo perfecto para "Si los chicos quieren".

Desde acá le auguramos un gran éxito a este ciclo, que si algo tendríamos que objetarle es el horario, que resulta tarde para el público infantil, destinatario indispensable para que este ciclo siga creciendo en audiencia y reconocimiento del medio televisivo.
TAGS
julián weich,