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Personaje

Nuestra Maléfica

04/06/2014 09:16 hs
Graciela Alfano es nuestra perfecta Maléfica aunque nos quiera convencer a todos de que ahora es buena. Todo el análisas del perfil que adquirió y los escándalos que enfrenta desde su regreso al jurado de Showmatch, por Rodrigo Lussich.
Rodrigo Lussich
Por Rodrigo Lussich
Codirector
Todavía no la acusaron de haberse comido a los chicos crudos, pero no falta mucho. Graciela Alfano deambulaba por la avenida Alvear con el cartel de desocupada hasta hace pocas semanas, pero Tinelli la trajo de nuevo al redil y desde allí vuelve a dispararse un personaje que aunque se quiera hacer la buena un ratito, es la mejor villana de la tele.

Relacionada a los años negros de la dictadura, autora de las frases menos felices del medio, otrora desquiciada en su pelea con Pachano y eyectada de la pantalla en categoría irritante, aquí está de vuelta justo cuando se estrena en el cine la peli que le da título a esta nota.

Graciela es nuestra perfecta Maléfica aunque nos quiera convencer a todos de que ahora es buena.

Ya se encargó de mandar jubilar a Mirtha Legrand con quien vivió un momento de alta tensión televisiva. Mirtha y todo el entorno de Jorge Ibáñez saben del calvario que el diseñador fallecido pasó por culpa de "esa mujer". Acusada de bruja y hechicera, de haber estado casada con un Pai umbanda y de hacer todo tipo de trabajos y maldades, parece que hasta Susana es capaz de negarse a una copa de vino tinto si es ella quien le alcanza el trago.

Como siempre Alfano sigue siendo una de las mujeres más bellas pese a sus múltiples cirugías. Como si se tratara de un elogio, disfruta que Maradona le tire los perros en televisión rememorando un romance que parece duró bastante.

Escoba en mano ahí está de vuelta la malvada más malvada, disfrazada de buena por ahora pero con el peligro inminente de cebarse apenas entre en confianza y la amenaza de despido no le sople en la nuca. Dependerá de su lucidez no caer en su propia trampa, ir y venir con su personaje y no hartarnos a todos de vuelta con actings forzados que ameriten un nuevo shot.
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