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Susana la mató

"No sé porqué Moria dijo que no me pueden levantar; yo soy la mitad de ella"

19/10/2014 14:48 hs
La diva de los teléfonos rompió el silencio luego de ser imitada por Fátima Florez en el programa Showmatch que conduce Marcelo Tinelli. Se mostró disgustada y aprovechó para criticar a Moria Casán.

Susana Giménez fue objeto de burlas y risas luego de ser imitada por Fátima Florez en el programa Showmatch que conduce Marcelo Tinelli. Ante la actuación realizada por la humorista quien junto con Freddy Villarreal, quien personificó a Mario Pergolini, y realizaron juntos una coreografía de reggaeton, la diva de los teléfonos rompió el silencio y se mostró disgustada con la imitación.


"No me gustan las imitaciones, nadie me hace bien. Yo no soy fácil de imitar. Esta vez no la vi a Fátima, pero otras veces no me gustó. Todas empiezan 'qué flaquito' o 'mi amoooor', y nada más. Mi tono de voz no le sale a nadie", disparó la diva en una entrevista con ExtraShow.


En esta línea, aprovechó para criticar a Moria Casán -quien es parte del jurado del programa-y bromeó respecto a la coreografía y cómo hacía para levantar a Susana ya que "era difícil":  "No sé por qué Moria dice eso, si yo soy la mitad de ella. En el fondo, nos queremos. Somos opuestas totalmente, pero tampoco me olvido de todos los años que estuvimos juntas en la revista".


"¿Y con quién se va a meter? ¿Con la Xipolitakis? Ella se quiere hacer la graciosa siempre, y a mí no me molesta. Basta que no me ofenda. Porque yo también tengo lengua karateca, yudoca y no sé qué... Pero no es mi target pelear", completó.


Es que según Susana "la única que sigo pendeja es ella", respecto a sus colegas.


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Por otra parte, la diva dio detalles de aquel momento en el que comenzó a filmar y aceptó la propuesta de la película La Mary, que se remasterizó y volvió a los cines. Reveló que el elegido original para protagonizar con Susana no fue Monzón, sino el italiano Terence Hill, actor de moda por los spaghetti western junto a Bud Spencer. 


"Lo llamé yo -recuerda Susana-, siempre la única que hablaba inglés. Pero no le dije que era la actriz, me hice pasar por una secretaria". Resulta que Hill pidió 300 o 400 mil dólares -"una cifra impagable para una película argentina, aún hoy", aseguró Giménez- y a Tinayre se le ocurrió llamar al campeón del mundo.


"No es un actor, es un boxeador, le dije -sigue Susana-, pero Daniel se lo había puesto entre ceja y ceja. Al final acepté, era un aditamento más. Tinayre creía que iba a ayudar a la difusión internacional, pero la verdad es que en Europa la película no funcó".


Monzón, que venía de rechazar una propuesta para filmar con Pier Paolo Pasolini. "No, con ese puto no, me quiere tocar", recuerda Susana cómo le había argumentado Monzón su negativa-, dio el sí.  Y  chocaron los planetas.


El primer encuentro de la dama y el campeón fue en el hotel Sheraton, en un cóctel para mostrarle la pareja protagónica a la prensa. Cuando Héctor Cavallero los presentó, Monzón le dio un beso en la boca a Susana, que se indignó. "¿Qué le pasa a este pibe? Es un guarango, me le quejé a Héctor. 'El es así', me dijo. Veía el negocio".


En este marco, detalló cuando comenzó el romance: "El rodaje duró tres meses y medio, supongo que  a los dos meses. Héctor se había ido a París, yo estaba sola. Y se dio. Había una cosa que iba in crescendo. Las escenas eran muy fuertes. El era muy agradable, muy simpático. Jugábamos juntos al truco contra los cámaras, los técnicos, me hacía reír. Y tenía un gran atractivo. Tenía un lomazo, a mí me gustan mucho los morochos y esa cara de indio que tenía, me parecía divina".


Hay algunos mitos de esa filmación. Uno es que en la escena en la que hacen el amor en un ascensor lo hicieron de verdad.


No, no. En el ascensor, no. Sí me acuerdo que fuimos al estreno de la película en Santa Fe, la provincia de Carlos, y en esa escena, como La Mary quería bomba todo el día, uno del público le gritó: "Tirá la toalla, Monzón".


El otro mito es que cuando filmaban las escenas de pasión y alguien gritaba "corten", ustedes seguían...


Sí, a veces sí. Es verdad, pero pasa en muchas filmaciones, también. Cuando vos tenés atracción con la pareja que estás trabajando, suele ocurrir mucho esto. Esta película era muy fuerte.


¿Cómo ves a la distancia la relación con Monzón?


Fue una relación seria, buenísima, pero con altibajos. Y nos peleábamos mucho.


¿Por qué termina la relación?


El empezó a cambiar. Terminó su carrera, no tenía nada que hacer. Chupaba. Y cuando chupaba, se ponía muy agresivo. Y yo no iba a soportar una agresión. Hubo una sola, en Italia. Ya se había roto el enamoramiento y él estaba agresivo con todos. Si yo saludaba a alguien en el avión, él no me hablaba. Me la pasaba mirando para abajo. Y no soporté eso.


Siempre contás que él te fue infiel con una italiana. ¿Vos le fuiste infiel con Cacho Castaña? ¿Es verdad que Cacho se tuvo que ir en el baúl de un auto por miedo?


Sí, fue real. Fue una vez en Mar del Plata, ya estábamos casi en el final. Y yo ya no quería saber nada más, mentalmente había partido. Era violento, no disfrutaba ya.

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