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Cinco razones para "odiar" a Julián Weich

12/11/2012 07:40 hs
El eterno bonachón de la tele hace la suya, no molesta a nadie y se dedica a su trabajo. Es para odiarlo, en una tele donde están todos manoseados.
Rodrigo Lussich
Por Rodrigo Lussich
Codirector
1 - Porque con ese pelo afro uno no sabe si está viendo "Clave de sol" o ese programa en el que está ahora.

2 - Es muy familiero y buenazo, pero uno siempre teme que su eterna simpatía de bonachón debe tener un correlato amargo fuera de cámara.

3 - Dicen que es un tanto seco; sería lo de menos siempre que nos dé lo mejor en cámara.

4 - Sus eternos programas de juego hacen que uno no sepa cuál está haciendo; siempre son un poco parecidos, como casi todo en televisión. Falta que aparezca Maby Wells gritando "Sorpresa".

5 - Maneja cierta ironía y se le nota cuando algo no le cae bien. No le importa ser parte del "establishment", ni mediatizarse, ni ir a estrenos o cócteles. Hace su vida y sigue vigente; eso no es motivo para odiarlo, pero sí para tenerle un poco de envidia (sana, claro, je).
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