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Entrevista

Palito: "Marcelo y Guillermina tendrían que haber manejado las cosas de otra manera"

18/11/2012 16:08 hs
El popular cantante y autor fue entrevistado por Any Ventura para el diario La Nación y en una charla imperdible, contó detalles de la separación de su hijo de Valdes.

Any Ventura tuvo una interesantísima entrevista para el diario La Nación, con Palito Ortega en la que habló de muchos temas, acá transcribimos los párrafos más destacados de la charla.


-Y cuando estuviste internado en la Favaloro, ¿tuviste miedo?

 

-Estaba solo en Luján y a las 4 me empezó a doler muy fuerte el costado izquierdo del pecho, el corazón. Y entonces pensé: "Este dolor no lo tuve nunca". Y no tenía a nadie cerca. Entonces me levanté, me hice un té con leche y seguía teniendo el dolor. Y al rato empecé con un poco de temperatura. Así que a las 8 no esperé a nadie, no llamé a nadie, me subí al auto y me vine. Llegué a la puerta del sanatorio y ahí me tiré en la camilla; me llevaron a terapia, me enchufaron todo. Estuve cinco días. Sí me preocupé, porque yo siempre fui muy sano.

 

-Tengo la sensación de que las mujeres que se casan con un Ortega se convierten en invisibles. Evangelina, en su momento, Guillermina, Ana Paula. ¿Es tan fuerte el sello Ortega?

 

-Puede que sí..., puede que una madre que dejó todo para dedicarse exclusivamente a los hijos marque a esos hijos. Puede que esos hijos idealicen a su madre. Incluso Sebastián lleva tatuado el nombre de su madre.

 

-¿Y cómo es en lo cotidiano?

 

-Todos, con la edad que tienen, si les duele la espalda vienen a ver a la mamá, se tiran en la cama y le dicen: "Mamá, me duele la espalda". Y la madre les tiene que hacer masajes.

 

-¿Cómo es un día en tu vida?

 

-Nunca fui de madrugar por mi propia voluntad. Siempre fue porque tenía compromisos. Hoy mi vida es muy agitada porque tengo mucho trabajo. Estoy con un material nuevo. Tengo fiestas. Tengo eventos en el interior.


-Hablemos de los golazos de tu vida...

 

-El primero tal vez haya sido cuando me dijeron que sí en la compañía de discos. Me acuerdo de eso, de la sensación que tuve porque me dijeron que sí, después de haber escuchado muchos no. El segundo, el día que salí de una pensión de la calle Lavalle entre Maipú y Esmeralda, y pasó un señor silbando una canción que yo acababa de grabar que se llamaba Dejala dejala, y a mí me costaba creer que era mi melodía . Y lo empecé a seguir con el oído atento, y pensé: "Estoy en la calle, mi canción está en la calle, este hombre va silbando mi canción". Y fui volando a la grabadora, al primero que encontré fue a Lalo Fransen. Y le digo: "Lalo, mirá lo que me pasó". Y Lalo me dice: "Ah, pibe, entonces ya te salvaste, chau". El tercer golazo fue cuando el hombre que me estaba escuchando en un estudio justo estaba enamorado de Jolly Land y ese día estaban peleados. Y yo canto Sabor a nada. Me la hizo cantar tres veces y yo no entendía. Voy al control y la chica estaba ahí; entonces me dice: "Cantala otra vez". La canto y cuando termina, me dice: "Flaco, dese por artista nacional". Ahí cambió la frase que él venía repitiendo: "Deje su teléfono que lo vamos a llamar".


 

-Hablemos tus hijos... De mayor a menor, están ¿Martín?

 

-Es una especie de asesor que tiene Sebastián, a quien ayuda con la musicalización de todo lo que hace. Es un poco el segundo par de ojos de Sebastián. Es decir, muchas veces Sebastián no tiene tiempo de ver todos los capítulos. Por ahí Martín le dice: "Mirá, este personaje está aflojando. Este personaje escucho que lo nombran en la calle y no está participando demasiado". Es el que le lleva un poco el tiempo de las cosas que hace Sebi.

 

-¿Julieta?

¿Es la más rebelde?

 

-Julieta es actriz, está sola y tiene a Benito.

 

-¿Sebastián?

 

-Está en pareja. Y tiene la productora. Es el que tiene una vida más pública.

 

-¿Te dolió cuando se hizo pública la relación de Guillermina Valdés con Marcelo Tinelli?

 

-No, no es dolor. Yo no soy un tipo al que le duela fácilmente algo. Tiene que ser demasiado para que me duela. Soy más bien de tratar de razonar. Acá hubo una confusión. El tema es cómo le impactó a Sebastián cuando dijo Hace 15 días estuvimos hablando [con Tinelli] no me dijo nada. Entonces él en su cabeza pensó: ¿Cómo puede ser? Tendrían que haber encarado de otra manera la situación.

 

-¿Emanuel?

 

-Vive feliz y contento en Estados Unidos, con su música, está casado con Ana Paula [Dutil] y tienen dos hijos.

 

-¿Luis?

 

-Luis tiene en su casa un estudio de compaginación. Después de Verano maldito, hizo una película [Dromómanos] por la que ganó el premio a mejor director en un festival que hicieron en el Abasto [Bafici]. Está de novio; para mí está enamorado. Pero Luis es un personaje muy especial, porque no quiere saber nada con el sistema establecido. Sebastián quiere que se incorpore a la empresa como director. Pero es difícil.

 

-¿Rosario?

 

-Rosarito vive con nosotros todavía. Bueno, está con Charly, grabó su primer disco como solista y la nominaron para un Grammy latino. Es de perfil muy bajo.

 

-Salvo cuando estaba de novia con Martín Lousteau.

 

-Fijate que Lousteau le dijo: "Mirá, yo quiero tener una familia, quiero casarme". Y ella le contestó: "No, yo ni loca". Fue Rosario la que terminó la historia.