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El descargo del Vikingo tras haber sido acusado de golpear a una mujer

31/01/2013 16:33 hs
Diego Mihalik, ex participante de Cuestión de Peso, se comunicó con RatingCero.com para contar su versión de los hechos y defender su buen nombre.
Ayer por la tarde, en este portal publicó la denuncia de una empleada de Diego Mihalik, más conocido como "El Vikingo", ex participante de Cuestión de Peso, y también dejamos abierta la posibilidad de que el protagonista acusado pueda contar su versión.

Mihalik se comunicó con RatingCero.com y contó: "Es de público conocimiento la reciente aparición de una supuesta denuncia vinculada a la existencia de hechos de violencia en los que yo habría golpeado cruelmente a dos jóvenes llamadas Nazaret Regner y su pareja Virginia Fontela durante la noche del sábado 27 y madrugada del domingo 28 de Enero.

Los relatos que circulan, indican que yo habría golpeado con una brutalidad tal que debiera ser al menos una de ellas internada en el Hospital, producto de las lesiones que le hubieran sido provocadas. Ello hubo de generar una reacción en cadena de parte de allegados a estas personas, como así también terceros hábiles prejuiciosos a condenar por lo fabuloso del relato, cual si se hubiera tratado de un acto de salvajismo, afanados por la descripción de hechos absurdamente inventados, los que fueron absorbidos por un contexto en el que la violencia de género resulta de ser más necesariamente protegida que nunca antes en nuestro país.

Si existen constancias que puedan respaldar las incisivas afirmaciones, si surge algún certificado médico, alguna constancia gráfica del momento referido, si tienen testigos presenciales, algo que pudiera transformar una mentira decidida netamente a perjudicar en un asunto serio y atendible ... que así sería, en caso de haber sucedido.

Debe saberse que lo que se está manifestando en algunos medios de comunicación y redes sociales no es cierto, nunca existió golpiza alguna al menos en el mundo de gente que esa noche se encontrara sin afectaciones provocadas por agentes exógenos y/o psicotrópicos.

Que el origen del infortunado suceso tiene lugar por parte de dos personas que en el término de 20 días tuvieron conductas agresivas y arrogantes para con sus pares en el lugar de trabajo, y que en la fecha referida, luego de discutir fuertemente con su jefa, produjeron un escándalo de magnitud que en el momento sólo me causaba vergüenza por la cantidad de gente que allí se encontraba, vergüenza que hoy se ha transformado en alivio por cuanto cada persona que el sábado por la noche presenció el irrazonable, desmedido e ilógico acto de ira y enojo por parte de estas jóvenes temporalmente ajenas en sí mismas, se ha acercado a los fines de brindar su solidaridad, sorprendidos y molestamente consternados por lo disparatado del relato de la supuesta y falsa golpiza, cuyo relato surge como si nadie hubiera estado en el lugar, como si pudieran valerse al menos de la duda al ser la palabra de uno contra la del otro, pero con la torpeza suficiente al mismo tiempo para citar que hubo testigos, los que ya han declarado en sede policial y lo harán ante la Justicia las veces que resulte necesario a los fines del esclarecimiento de los hechos relacionados.

Es tan torpe el intento (por eso causa angustia que muchos hayan admitido tan rápido el relato como cierto) que por causa de mi peso y altura ( 140 Kg, 1.93 mts) en comparación con los de ellas, en caso de haberlas golpeado salvajemente, existirían claros y contundentes hematomas –incluso contusiones y/o lesiones óseas-, las falsas víctimas muy probablemente no podrían haberse levantado ni siquiera luego de varios días después del domingo, o bien sería citado un certificado médico de profesional médico del Hospital Eva Perón de Santa Rosa de Calamuchita en la fecha y hora posterior a los supuestos golpes, es decir ... hubieran de haber sido al menos prolijas y respetuosas para con quien les creyera, teniendo algún elemento que pueda inferir o al menos causar la impresión de que no estamos frente a un castillo de naipes armado sobre un tema que merece no ser aprovechado para propósitos dañosos y lascivos.

Tan descarado ha sido el uso de la Justicia (y luego de las redes sociales) que realizaron una supuesta denuncia sobre golpes que en la propia Comisaría de Santa Rosa de Calamuchita no pudieron encontrar. Tan descarado fue el uso del sistema que pusieron en marcha nada menos que a uno de los pilares de todo Estado de Derecho, tal vez ajenas a lo prescripto por el art. 245 del Código Penal.

Tan groseras han sido que el mismo domingo por la mañana, momento en que de acuerdo a los relatos debían encontrarse en una suerte de terapia intensiva, se hicieron presentes en mi restaurante con una conducta amenazante y concretamente extorsiva exigiendo el dinero de la caja del negocio y luego lo que yo tuviera en mis bolsillos frente a la presencia de un Oficial Público miembro de la Policía de la Provincia de Córdoba, todo lo que ya se encuentra en conocimiento y manos de la Justicia Penal Ordinaria.

No me queda otra que pensar que la inverosimilitud y la falta de credibilidad en el plano del Poder Judicial respecto de lo invocado con falsedad y malicia, las ha llevado a intentar causar el mayor daño y afectación posible por medio de los espacios de comunicación masiva, en los que si no se actúa a conciencia y responsablemente la libertad de expresión y el derecho de cada persona a decir cualquier cosa sobre terceros puede terminar afectando otro derecho de raigambre constitucional, como es el derecho al buen nombre y honor, la dignidad, la honorabilidad y el respeto por la condición de persona.

 

He sufrido, por causa de la expansión de un relato que resulta bíblico y/o apocalíptico por la fuerza y la furia supuestamente desplegada sobre la persona de estas jóvenes, intimidaciones y amenazas por medio de redes sociales, a mi teléfono personal, etc ....

 

Debe saber toda la gente a quien llegó el conocimiento de este absurdo que soy una persona agradecida del apoyo que se hubo de brindar a mi condición física desde mi llegada al programa Cuestión de Peso, debe saberse que entiendo con la misma importancia la materia tanto si se trata de género, de condición física, religión, pensamiento, orientación sexual, etc, y que repudio cualquier tipo de discriminación en la modalidad que sea ... pero por favor, no hagan de un cuento que se desnuda sólo por su relato, una realidad.


La consciente y dolosa afectación a mi persona y mi dignidad, como así también la imagen comercial de mi restaurante El Águila de Santa Rosa de Calamuchita, ya se encuentra afectada a la disposición de acciones legales, tanto en el aspecto civil como penal, cuyos daños serán reclamados no sólo a estas dos jóvenes sino a toda persona que obrando a sabiendas como quien fue negligentemente preso de una conducta inquisidora, cuyas identidades se encuentran ya perfectamente determinadas.

 

Agradezco a todas las personas que se han acercado, a quienes llamaron desde Buenos Aires, a todos los presentes en el Restaurant el día de este desastre que me ha enseñado que ser tolerante cuando una persona llega a trabajar con pupilas dilatadas o signos de encontrarse en otro lugar, puede ser muy pero muy perjudicial.

 

Agradezco también la utilización del derecho de réplica, y encomiendo la realización de labores en las que la expansión de información no sea confundida con la abierta e ingenua difamación, a ningún costo".

 

Diego Mihalik