Julián Weich: el guerrero solitario

Caja Boba

Es un programa que sin estridencias ni fuegos artificiales, llega al corazón y emociona de forma sincera. En el mismo, Julian Weich despliega su mejor arma, la ternura.

Todos los domingos a las 21.15 hay un espacio distinto para las emociones en Telefe, Julián Weich hace un programa emotivo, sin empalagar, con rescursos honestos, sin caer en golpes bajos y con una producción ajustada sobre la que recae el mayor peso del ciclo.

"Todo es posible", es una propuesta con juegos, emociones, invitados especiales y secciones novedosas. El formato se apoya al aire en el conductor, Julián utiliza todos sus recursos para emocionar, divertir, agilizar los temas y lograr que los invitados y participantes se sientan lo más comodos posible, el espectador recibe un clima distendido y amable ideal para un domingo a la noche.

El rating ronda los 12 puntos de promedio, que lo convierten en el programa más visto de Telefe los fines de semana. Los productores del ciclo creen que en esa suma de elementos está el éxito del ciclo y la buena recepción del público.

Una propuesta distinta, para entretener en televisión usando recursos que estaban un poco olvidados y que nos recuerdan a ese increíble suceso que fue "Sorpresa y media".

Cuando a Julián se le mencionó sus programas anteriores y el parecido con este rápidamente aclaró en notas periodísticas "sí, este programa tiene cosas de "Sorpresa y media", "Trato Hecho",  "Cadena de favores" y de "Justo a tiempo", acá no hay sorpresas ni sueños, pero sí se repite lo de contar la historia de alguien que sí creemos merece ser contada, no es la idea copiarme a mi mismo, no me interesa hacerlo" afirmó Julián.

Otro estilo, otra forma de hacer la tele, ni mejor ni peor, distinta en donde el show queda un poco de lado  para que funcione el costado afectivo. Un poco de aire fesco en una pantalla demasiado gritada en este año televisivo.

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