El principio del final del Clausura

En Sarandí, Godoy Cruz venció 2 a 1 a Arsenal. San Lorenzo, en su casa, le ganó por el mismo resultado a Newell´s. En el Sur, Banfield, último campeón, goleó 3 a 0 a un pálido Boca.

Argentinos Juniors y Estudiantes de La Plata pujarán el domingo para quedarse con el título del Clausura 2010, pero la fecha ya se inició y los puntos que sumaron y perdieron los equipos tal vez más adelante los recuerden.


 


En el inicio de la jornada 19, la última, Godoy Cruz cerró su campaña como la caminó. En Sarandí, revirtió un comienzo anodino y venció 2-1 a Arsenal. El Tomba se aseguró así un sitio en el podio, con 37 puntos.


 


Luciano Leguizamón, a los 7 minutos de la segunda parte, abrió el marcador para los del Viaducto. Pero en tres minutos el equipo mendocino cambió la historia con goles de Leonardo Sigali, a los 22, y de Rodrigo Salinas, a los 25.


 


La campaña de los dirigidos por el Turco Omar Asad en Primera es histórica -la mejor de la institución en toda su vida- y sólo podrá superarse, parece, con un festejo de campeón.


 


En la continuidad del viernes futbolero, San Lorenzo le ganó 2-1 a Newell´s en el Nuevo Gasómetro. La Lepra, de esta manera, no cumplió su objetivo, que era liderar, al menos transitoriamente, la tabla general de la temporada.


 


El campeón de la temporada será entonces Argentinos Juniors o Banfield, actual líder de esa estadística que dice mucho pero trasciende poco. Además, el team de Roberto Sensini perdió un invicto de seis partidos.


 


Bernardo Romeo, al minuto del segundo tiempo, anotó el 1-0. Luego igualó Rolando Schiavi, de penal, a los 18, tras un error del juvenil José Luis Palomino. Pero Nelson Benítez, a los 23, cabeceó duro para decretar el triunfo.


 


El cierre del día se escenificó en la noche del Florencia Sola, en el Sur. Banfield goleó 3-0 a Boca, que terminó con nueve -Cristian Erbes y Pablo Mouche expulsados- y que redondeó así la peor campaña en campeonatos cortos en toda su -rica- historia.


 


Marcelo Bustamante, a los 40, puso la cabeza después de una pelota parada, marca registrada del conjunto de Julio Falcioni. Gabriel Paletta, también con la testa, la colocó en su propio arco, a los 23 del segundo. Y cuando restaban siete minutos para el final, Rubén Ramírez decoró la goleada, picándola.

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