Las mañanas en la televisión: Por qué SI

El Malo y El Peor

Los magazines de la mañana son un clásico de la televisión. Están en la tele abierta y en cable; tienen muchos puntos en común, pero también algunas particularidades.

1 - Porque me encanta levantarme y ver en televisión un/a conductor/a que grite y que venda una alegría y un humor que no tienen.

2 - Porque me encantan los paneles con gente que no se especializa en nada y opinan de todo.

3 - Porque con los cocineros/as que hay, nunca se aprende una receta, pero nos sabemos todos los chivos que los auspician.

4 - Porque los periodistas deportivos hablan de cualquier cosa, menos de deporte, y si lo hacen "siempre operan" para alguien. Me encanta la tele mañanera.

5 - Porque el espectáculo es el tema central de todos los ciclos, y todos creen que es fácil hablar y todos opinan. Así salen algunas burradas enormes.

6 - Porque cuando llegas a un programa de la mañana de invitado, sabés cuándo te sentás pero nunca cuando te liberan, te pueden dejar tres horas opinando de policiales, política, sociales, deportes y economía.

7 - Los informes de los invitados están bien editados, lo único que falla son esos locutores/as que gritan y arengan con el mismo entusiasmo si viene una vedette del montón que un ganador de medalla olímpica.

8 - Las duplas televisivas en general se odian, intentan disimularlo, pero lo que no saben es que el público en las casas se dan cuenta al instante.

9 - Porque la diferencia entre los de cable y los de aire son la calidad de los "chivos" que los bancan.

10 - Porque a pesar del tiempo transcurrido, extrañamos enormemente a "Mañanas informales", el mejor programa de la mañana, con el inolvidable Jorge Guinzburg y equipo. Irrepetible.


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