El operativo secreto de las mujeres de Maradona para no verse nunca

Diego mantiene una relación estable con Verónica Ojeda desde el año 2006. A pesar del tiempo transcurrido, tanto sus hijas como su ex mujer se las ingenian para no cruzarse nunca con la novia del "10".

Es sabido que la relación entre las hijas de Diego Maradona y su novia actual, Verónica Ojeda, nunca fue buena. En la últimas semanas, Dalma Maradona, en una entrevista con Jay Mammon, dejó claramente expuesto que no tiene onda con Verónica, ni quiere tenerla.

La familia tiene todo el derecho a no querer relacionarse con la chica, pero lo que más llama la atención es la "logística" que emplean para no cruzarse en ningún lugar donde asisten todos los Maradona, y cómo se las ingenian para no verse.

Este operativo empezó formalmente durante el mundial de Sudáfrica 2010; en ese campeonato Diego era el técnico y toda la familia siempre iba a la cancha.

En el partido Argentina-México ocurrió un incómodo encuentro entre ambas "familias" del "10". Dalma llegó al estadio para apoyar a la selección de su padre. Pero dicen que cuando llegó a su asiento su rostro se transformó, porque se dio cuenta que su ubicación estaba justo detrás de los asientos de Verónica, la pareja de su padre, y su familia.

Dalma se mostró notablemente incómoda por la situación, Ojeda no levantó la vista de su celular y, mientras tanto, la madre de Verónica, Rufina, reía nerviosamente. Para evitar imágenes que den cuenta de ese momento, Dalma se cubrió con una capa y, junto a su familia, intercambió asientos con los familiares del jugador Jonás Gutiérrez.

Ese mal momento fue el génesis de los "operativos evitemos a la Ojeda" y detrás de eso se encolumnaron las dos hijas del "10" y Claudia Villafañe.

La estrategia consiste en enviar a un espía primero al lugar donde van. Por ejemplo, el partido en la estancia La Ñata del gobernador Daniel Scioli, donde la semana pasada jugó Maradona.


El "espía" que llega investiga donde está "la Ojeda" y avisa a las "chicas Maradona" dónde ubicarse lejos de la "novia". A veces, sientan "grupines" para que no ocupen lugares, y "marcan" dónde hay fotógrafos para que no las retraten "ni cerca" de la nueva mujer de Diego.

Cuando los lugares son chicos, como por ejemplo el teatro donde Dalma se presenta con su obra, Ojeda -conociendo el fastidio que su presencia provoca- decide no ir.

En fin, trucos y estrategias, para que "las Maradona" no se crucen y Diego pueda disfrutar del cariño de sus mujeres, sin que ninguna se enoje demasiado. El "10" ha gambeteado tantas en la vida y en el fútbol que esta situación le debe resultar casi de película cómica.

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