El viejazo de Calamaro

El gran Andrés parece haber perdido la línea. Pasó de rock star a fanático de su novia, la desconocida modelo Micaela Breque. El fin de un ídolo.

Siempre lo decimos,"El Bailando por un sueño" es un programa que cambia a la gente para siempre, y algunas las enloquece, la última víctima famosa de este mal es el gran Andrés Calamaro. El genial músico está muy feliz que su novia Micaela Breque, una bella modelo conocida sólo por su familia, forme parte de Showmatch

La chica bailó el viernes, bue... si se le puede decir bailar a ese desplazamiento pesado y sin gracia que hizo por la pista, y quedó sentenciada. Antes de esa gala el músico había amenazado via twitter al jurado por si le ponían poco puntaje: "si mi novia va al duelo en Showmatch ... tenemos que hacer un piquete peligroso para presionar al jurado, incluso amenazar integridades",  dijo el Salmón.

No contento con quedar al borde del viejazo después de esos tweets, el lunes a la tarde estuvo en Este es el show e hizo declaraciones que lo complican más en este camino hacia el ridículo casi sin retorno. Al hablar sobre el baile de su novia dijo "seguro se puede mejorar, era la primera vez que bailaba en el programa". Así justificó Calamaro a su chica y al ser consultado por el ciclo de José María y Denise sobre si iba a concurrir al piso de "Showmatch" confesó:  " Voy a ir a ver el duelo al estudio, claro. Nos encantó el rollo del jurado, nos gustaría que dure un poco más, tampoco quiero que Mica se eternice en ese ambiente de la televisión", señaló el cantante.

Por último al ser consutado por el jurado Calamaro dijo "a mi me encanta el jurado, pero fueron un poco duros con una chica hermosa y con swing. Pero entiendo que ellos buscan que ella llore, que se enoje, que  entretenga de alguna manera para que el programa siga siendo el éxito que es". concluyó un Andrés desconocido, un hombre enamorado que se convirtió en un gruppie de su propia novia. El amor es sordo, mudo y en este caso -por como baila la muchacha-, absolutamente ciego.

 

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