Las "cocina conejo"

Mujeres de la farándula de armas tomar, siguen de cerca sus relaciones sentimentales y se hacen temer por sus parejas. No dejan a sus hombres ni un minuto: algunas los casan, otras los pierden.

Emulos del temerario personaje de Glenn Close en la peli "Atracción Fatal", algunas de las chicas malas del ambiente son de temer si de relaciones sentimentales se trata. Celosas y posesivas, son esas que te pueden llegar a "cocinar el conejo" si se enojan.

Coki Ramírez tuvo en sus inicios el perfil perfecto de una cocina conejo. Llegó a la tele como la fan enamorada de Marcelo Tinelli y su rápido ascenso se debió a que pudo representar a esa anónima que mira a su astro por la tele y un día lo tiene enfrente y no se achica. Muy linda, talentosa a la hora de interpretar canciones, la corista del cantante chileno Alberto Plaza -hoy ya instalada como solista y con vuelo propio- arribó al estudio de Showmatch con su tonada cordobesa y todo el desenfado.

Llegó a participar del Bailando por un sueño pero en un momento su "amor incondicional" por el jefe pareció insostenible. Ese rol de enamorada -platónica o real- con un discurso al borde de la obsesión la puso en un lugar donde parecía mas pose que realidad. No era difícil imaginarla como la protagonista de la película "Misery" que secuestraba a su ídolo hasta terminar con él. Después, si hubo o no algo real con Tinelli, ella y él lo saben, aunque cuando el conductor blanqueó su noviazgo con Sol Calabró, el rol de eterna enamorada pasó a mejor vida para Coki.

Silvina Escudero también parece de temer. La morocha demostró -sobre todo durante su noviazgo con Matías Alé- quién llevaba los pantalones en sus parejas. Posesiva y controladora, al límite de sentimientos atravesados por llantos y gritos, luego novió con Nicolas Tacho Riera -con quien según algunos, aún tienen touchs and go- y ahí quedó mas claro que te hierve el conejo a la primera de cambio. Allegados a la pareja contaban cómo Tacho -cuando no grababa- se encargaba de retirarle zapatos y bolsas de distintos locales, aparte de sufrir el control permanente y monitoreo minuto a minuto de Silvina, una chica de carácter y armas tomar.

Isabel Macedo sufre por estos días el desamor. De duelo por el abandono del futbolista Federico "Pocho" Insúa, sus novios bien saben del carácter y las obsesiones de la actriz. Durante años novia de Facundo Arana, padeció por parte del jugador el mismo síndrome a la hora del final: sus ganas de formalizar y profundizar sus relaciones con la llegada de un hijo, deseo que ninguno de los dos supo cumplirle. Este último finalmente salió corriendo cuando las papas quemaron, sobre todo ahora que había vuelto a la Argentina y que -ya instalados y lejos de la relación a distancia que supieron mantener cuando él jugaba en Turquía- ahora era tiempo de definiciones o el final.

Sin olvidarnos de Evangelina Anderson, bien definida por su suegro como "la picasesos", por la constante presión que sabe ejercer sobre su pareja, el jugador Martín Demichellis.
Ellas van al hueso, se hacen presentes, insisten con carácter sobre sus hombres. Con la olla del amor siempre hirviendo, dejan marca personal en sus relaciones con distinta suerte pero siempre con el conejo en la mano para echarlo al fuego cuando sea necesario.

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