Amor ciego

Lengua de trapo

La conductora va para adelante con su novio, pese a que él no deja de picotear a cuanta chica se le cruza.

Ella trabaja y mucho, es joven y bastante culta, a diferencia de tanta "pseudo licenciada de la nada" que anda dando vueltas por la televisión.

Llegó a Buenos Aires hace unos cuantos años desde su provincia, le fue bien, empezó a trabajar y mucho, hasta convertirse en la conductora que es hoy. Su opinión es respetada por sus colegas, salvo para su pillo novio que no pierde la oportunidad de tirarle los perros a cuanta chica se le cruza en el camino.

El viene de una tormentosa relación con una actriz que la estaba pasando bastante mal, porque su marido la dejó por otra.

El muchacho en cuestión es un tipo buen mozo y también trabaja en los medios, pero suele ser desprolijo en sus escapadas. Pero la conductora está tan enamorada, que cumple a rajatabla el dicho "ojos que no ven, corazón que no siente".

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