La joven secuestrada 18 años habla por primera vez y muestra su vida

05 de marzo de 2010

Tuvo dos hijas con su secuestrador, quien tenía antecedentes por abusos sexuales.

Jaycee Dugard, la joven que fue secuestrada a los once años y permaneció 18 años en cautiverio, habló por primera vez en público en un video casero en el que aparece disfrutando de la vida cotidiana con su familia y en el que dice que aunque "está siendo un camino muy largo" está bien.

El video, que fue difundido hoy en exclusiva por la cadena ABC, muestra unas imágenes de Jaycee, de 29 años, con su madre Terry Probyn, y su medio hermana, Shayna, de 19 años, en las que aparecen cocinando galletas, montando a caballo y riendo juntas.

"Hola. Soy Jaycee", dice la joven a la cámara vestida con jeans, una camiseta negra y una gorra rosa. "Quiero agradecerles su apoyo. Estoy bien (...) Está siendo un largo camino, pero casi estoy llegando".

Esta es la primera muestra de la vuelta a la normalidad de la joven después de que lograra escapar de sus captores en agosto del año pasado y pidiera ayuda en una comisaría en San Francisco, tras estar retenida en un cobertizo durante dieciocho años.

Desde su liberación, Dugard vive junto con su madre y las dos hijas que tuvo en cautiverio, supuestamente con su captor Phillip Garrido, en un lugar en California que no se ha hecho público para proteger la privacidad de la familia.

Terry Probyn explica que realizaron este video para que "vean lo felices" que son, pero pide privacidad para que la familia pueda recuperar la normalidad.

"Como madre ruego privacidad en esta historia tan pública", dice Probyn, de 50 años, quien asegura: "cuando tengamos más información que compartir lo haremos".

Probyn agradece "todo el amor y el apoyo" mostrado en los últimos meses, pero insiste en que ahora es momento de estar solas "en este proceso de cura".

"Queremos compartir este milagro con el mundo, pero tiene que ser en nuestros términos". "Por favor, dadnos tiempo para recuperarnos como una familia, sin los ojos curiosos de los fotógrafos y la prensa".

Dugard y sus dos hijas, Angel, de 15 años, y Starlit, de 11, vivieron recluidas durante su cautiverio en un cobertizo en el jardín trasero de la vivienda de su secuestrador, en Atioch, al este de San Francisco.

Garrido, de 58 años, y su esposa Nancy, de 54, fueron acusados de cargos múltiples por violación, actos lascivos y secuestro con objetivos sexuales contra Dugard, que fue raptada en la calle el 10 de junio de 1991, al sur de South Lake Tahoe, y ante los ojos de su padrastro.

Las niñas nunca fueron a la escuela ni visitaron un médico mientras duró el cautiverio, que finalizó el pasado 26 de agosto cuando Dugard se presentó en una comisaría para identificarse y denunciar los hechos, después de un encuentro fortuito con la policía mientras se llevaba a cabo otra investigación.

Garrido fue condenado a 50 años de cárcel por una serie de agresiones sexuales en 1976, pero salió en libertad condicional en 1988 después de cumplir 11 años de pena.

En 1972 ya había sido acusado de violar a una niña de 14 años, pero se le retiraron los cargos por razones que no trascendieron.