Investigan vínculos de Telecom Italia con mafia

11 de marzo de 2010

El influyente diario de negocios británico descubrió el velo de una investigación por lavado de dinero.

El influyente diario británico de negocios Financial Times (FT) divulgó hoy detalles de una investigación por el presunto delito de lavado de dinero en Italia que involucra a directivos de Telecom Italia.

"El último escándalo de Telecom Italia es una interesante prueba para los juzgados romanos", advierte el influyente diario, que señala que el caso causa temores sobre la estabilidad de la industria de telecomunicaciones del país.

Los grupos de telecomunicaciones Fastweb y Telecom Italia Sparkle (filial de Telecom Italia), a través de un complicado juego de escrituras contables, facturaron en total 2.770 millones de dólares en servicios que nunca realizaron a sociedades extranjeras vinculadas, evadiendo ante el fisco unos 495 millones de dólares, explicaron fuentes de la investigación judicial.

"El reciclaje fue realizado a través de falsas facturas de servicios telefónicos e internet", precisó el juez que lleva adelante la causa, Giancarlo Capaldo.

Por su parte, Telecom Italia y Fastweb alegaron que fueron víctimas de una organización criminal, no los autores del crimen.
 
Sin embargo, los fiscales antimafia en Roma emitieron órdenes de detención para 56 sospechosos, incluyendo a Silvio Scaglia, fundador del grupo Fastweb y dueño de la decimotercera fortuna de Italia, como parte de una operación contra una red internacional de lavado de dinero que presuntamente empleó compañías fantasma para realizar transacciones falsas entre el 2003 y el 2007.

"Mucha de la documentación confidencial ya circula libremente en discos duros a los que incluso la prensa italiana tiene acceso", indica el FT.
 
"Si el pasado sirve de alguna guía para el futuro, los arrestados pueden esperar pasar meses en prisión sin cargos. Esto es algo bastante común en Italia", añade el diario inglés.
 
El director ejecutivo de Telecom Italia, Franco Bernabe, admitió las "acciones ilegales" de sus gerentes en una teleconferencia con analistas, en la que dijo que el entonces presidente de la junta directiva y el entonces director administrativo de Sparkle fueron investigados en el 2006 tras lo cual ambos dejaron la compañía. Bernabe agregó que también son investigados un grupo de gerentes actuales.
 
Según Financial Times, "la real novela del caso es que los magistrados citaron inmediatamente a las empresas y las dejaron bajo administración judicial. Solamente Fastweb tiene 3.500 empleados, siendo la segunda operadora de Italia".

El 23 de febrero pasado la información del escándalo se hizo pública al confirmarse que las compañías se encontraban en el centro de una investigación por una supuesta trama de blanqueo de dinero.

Se trata de un entramado destapado en una investigación conducida por la Guardia de Finanzas (policía fiscal) y el Grupo Operativo Especial (ROS), que se ocupa de investigar a la mafia y al terrorismo, y cuyos detalles fueron revelados en rueda de prensa por sus responsables en Roma.

La misma investigación también llevó al pedido de detención del senador Nicola Di Girolamo, del partido conservador del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien supuestamente tenía relación con algunos implicados en la red y recibió apoyo de la mafia calabresa, la 'Ndrangheta, en su elección como parlamentario.

Tras conocer los detalles de la investigación, Fastweb emitió un comunicado en el que se declaró ajena a los hechos y parte perjudicada en relación con lo sucedido. Mientras, Scaglia, que se encuentra fuera de Italia actualmente, dio la orden a sus abogados de concertar lo antes posible un encuentro con las autoridades competentes para poder aclarar la situación, según los medios de comunicación italianos.

La revista Forbes ha estimado su patrimonio en unos 1.200 millones de euros, lo que permite incluir su nombre entre los 1.000 hombres más ricos del mundo.

Entre los investigados figura además el actual consejero delegado de Fastweb, Stefano Parisi, mientras algunos de los sospechosos fueron detenidos en Estados Unidos, el Reino Unido y Luxemburgo.