Polémico: grabación compromete a Fort

01 de septiembre de 2010

En el audio se escucha una conversación entre el millonario y la vedette Celina Rucci donde se menciona una importante cifra a cambio de simular una relación. Entrá y escuchalo.

Cuando nadie lo esperaba, Celina Rucci reapareció en la escena mediática. ¿Celina…, Celina…? Exacto, otra vedette que pasó por ediciones anteriores del “Bailando por un Sueño”, encabezó obras de revista, se cansó de aparecer en programas de chimentos y en la actualidad estaba... en el olvido.


 


Hasta ahora, que se dio a conocer públicamente una extraña conversación que mantuvo con Ricardo Fort, donde se menciona la suma de 30 mil dólares para que, aparentemente, la morocha hiciera de novia del millonario.

El “tape”, transmitido en el programa Intrusos, lo mostró otra vedette, Pamela Sosa, quien luego se trenzó en una pelea dialéctica que envidiaría el propio Platón: ella lo acusó de “nena”, de “Ricarda”, y él –que dentro de todo mantuvo calma en comparación con veces anteriores- la ninguneó y aclaró que era hombre porque tenía dos… criadillas.





 



Sin embargo, el millonario luego aclaró que en realidad había sido la propia Rucci quien le ofreció a él hacer de su novia por dinero. “Me pide 30 mil dólares. Me cago risa y le digo ‘Escuchame morocha, yo te cobro 50 mil por ser tu novio. O sea que me debés 20 mil por mes. ¿Cómo hacemos?’”.

“La cosa quedó ahí. Comprar a una mujer para estar al lado mío no lo hice nunca, no lo necesito. Aparte, hablar de Rucci no me suma nada, si no aparece por ningún lado. Le conviene a ella aparecer conmigo”, agregó el chocolatero.

Aparentemente, esa conversación ocurrió a principios de año pasado, tras un encuentro entre ambos en Río de Janeiro que luego fue publicado en la revista Caras. “Me manda por mensaje de texto que ella tendría que ser mi novia y me dice ‘sacame a esa cuatro de copas’. Yo en ese momento ya estaba con Virginia (Gallardo). Le digo en joda ‘está bien’” explicó Fort.

Y agregó: “A los dos días me llama por teléfono. Le pido el celular a uno de mis seguridad y pongo el speaker para grabar la conversación. Quedó en un teléfono que después me robaron. Y ahora la tiene Pamela Sosa. No sé quién se la dio”.

¿Habrá que creerle?