Escudero apela al absurdo para estirar su melodrama mediático

12 de octubre de 2010

La morocha rompió la pista de baile con el adagio latino y sumó un nuevo capítulo a su intrincada historia con Alé.

Siete personajes en busca de un autor. En la novela Alé-Escudero, sobran los extras. Pasaron por el escenario Carmen Barbieri, Ricardo Fort, Santiago Bal, Vanina Escudero y, claro, Graciela Alfano. Sin embargo, y pese a la participación especial de varios “terceros”, nada parece haber cambiado.

A la extraña ruptura amorosa, en la que ambos aseguraban en cuanta tapa de revista conseguían que se amaban pero que no podían estar juntos, la pareja que nació y murió en las pistas de Ideas del Sur sigue facturando con sus idas y vueltas.

¿Qué es lo que pasó ahora? En un intento por darle un “refresh” a la monotemática trama, Silvina Escudero apeló a lo que en teatro se denomina entremés. Básicamente, una breve pieza dramática que apela al humor para hilar la trama central.

Así fue como, después de bailar el adagio latino y cosechar 33 puntos, la morocha decidió no hablar sobre su ex pese a que, durante su última aparición en la pista, lo había defenestrado al punto de dejar entrever la posibilidad de que, durante su apasionada y mediáticamente perfecta relación, hubo golpes.



 






“¿Quedó bien después de lo de Matías Alé? Nos quedamos mal el otro día”, arrancó un codicioso Marcelo Tinelli. “Esa camisa te queda muy bien”, respondió Escudero que demostró ser una gran conocedora de uno de los géneros teatrales, el del absurdo.

No conforme con lo que estaba recibiendo, el conductor decidió disparar con munición liviana aunque constante. Y así, durante varios minutos, la morocha sorteaba las preguntas con respuestas incongruentes. Sin embargo sus décadas dentro de la televisión pesaron y Tinelli finalmente recibió una respuesta.

“Lo que es increíble es cómo te bancó tu hermana ante lo que decía Matías Alé”, comentó no ingenuamente el conductor. ¿La respuesta? “Mi hermana es el ser más grande que pisa la Tierra. En mi familia somos unidos, nos bancamos a muerte, amo a Vanina, es lo más. Vamos siempre con la verdad, la verdad triunfará”, respondió enérgica la chica del Colegio Northland.

Frente a un medido aplauso del público, Tinelli fue por más y jugó su carta: Ricardo Fort, ex enamorado de Escudero y enemigo de Alé devenido en un defensor acérrimo del humorista.

“No estoy de acuerdo en tratar de ensuciar a una persona como Matías Alé”, arrancó el excéntrico millonario que fue interrumpido por la morocha que ansiaba finalizar con su entremés para desembarcar en un nuevo acto.


 


“Vos me preguntaste, yo te respondo Marcelo”, prosiguió Fort para finalmente sentenciar: “No estamos hablando de infidelidad, estamos hablando de golpes. Me parece bastante mal, pero me parece que la gente sabe quién habla con la verdad y quién no”.

Por su parte, Matías Alé brilló por su ausencia aunque seguramente tendrá más de un micrófono para hacer su nueva descarga.