Mamá de Matías Berardi sospecha de una "complicidad policial"

Por: Télam
13 de octubre de 2010

Además marcó falencias como que ella y su familia se hayan enterado del asesinato del adolescente “por televisión”.

La madre de Matías Berardi, el adolescente de 16 años secuestrado y asesinado hace dos semanas en la localidad bonaerense de Campana, pidió ayer que las autoridades “reconozcan los errores” que cometieron en la investigación.

En declaraciones con radio Continental, María Inés de Berardi adelantó además que la Justicia no descarta "una complicidad policíaca" con la banda de captores.

Entre los errores que la mamá de Matías mencionó está el haberse enterado de la muerte de su hijo "por televisión".

"No sé si una disculpa pero un reconocimiento para que las cosas puedan cambiar. Nosotros depositamos la confianza en las instituciones, en las autoridades, y ha habido errores e irregularidades y el costo de esos errores ha sido la vida de mi hijo”, sostuvo.

"No sentimos que había en la policía un equipo profesional manejando el tema. Ellos decían que tenían muchísima experiencia, pero en un caso así, en un caso de secuestro, no se puede sugerir, sino dar instrucciones concretas”, objetó.

María Inés recordó que el equipo de contención que trabajó en su casa mientras Matías estaba cautivo consistía en "dos chicos de 20 y 25 años, con muchísima calidad humana, lo que no significa idoneidad, profesionalismo".

"Nosotros necesitábamos expertos, ellos me pedían que yo investigue datos, números, hubo muchísimas irregularidades que todavía no nos aclaran", agregó.

La madre del joven asesinado dijo que, por ejemplo, "el comisario de Benavídez está preso por dejar entrar a las cámaras al lugar del secuestro, borrando pruebas, borrando huellas e interfiriendo con la investigación".

"Y lo más indignante -recordó- es que yo, mi marido y mis otros tres hijos nos enteramos por televisión que fue asesinado Matías, no nos protegieron ni siquiera en eso", se lamentó. 

María Inés también se refirió a la falta de ayuda a su hijo cuando corrió tres cuadras para intentar escapar de los captores que finalmente lo mataron.

"Nos duelen esas tres cuadras que Mati corrió sin que nadie lo ayudara, ese es un reflejo de la sociedad que nos rodea, que no se puede involucrar con los demás", dijo.

"No tengo odio, pero creo que la muerte de mi hijo tiene que servir para algo, tenemos que hacer algo realmente, tenemos que ocuparnos de ser solidarios y de educar a nuestros hijos en la solidaridad, con otros valores", expresó la mujer.

Finalmente sostuvo que hay otras irregularidades que prefiere "no mencionar por ahora" ya que la causa aún está abierta, aunque deslizó sus sospechas en la policía.

"La policía estaba al tanto de que en esa zona había bandas, se podría haber investigado más en esa zona, tengo muchas dudas. La fiscalía misma no descarta una complicidad policíaca", concluyó.

En tanto, fuentes judiciales informaron que los últimos tres detenidos por el caso, Néstor Facundo Medina Calveira (28) -el sindicado autor material del crimen-, su hermano Federico Esteban Medina Calveira y su pareja, Celeste Moyano, se negaron a declarar ante el fiscal federal de Campana, Orlando Bosca, y seguirán presos.

Los otros siete detenidos por el hecho son un herrero uruguayo, su mujer y sus dos hijas de 17 y 19 años, acusados de haber tenido cautivo a Matías en un galpón de su casa de Benavídez.
 
También están apresados un ex socio del herrero, Santiago García (60), quien se declaró inocente pero aportó datos a la causa; el joven Elías Vivas (20), acusado de tener una participación activa en el secuestro; y Miguel Moyano, suegro del herrero e imputado por encubrimiento.

Matías Berardi (16) fue secuestrado el 28 de septiembre, en Panamericana y ruta 26, de Ingeniero Maschwitz, cuando se bajó de una combi en la que regresaba de bailar con amigos, y los captores llamaron luego a su familia para exigir un rescate de 500 pesos.

El padre ofreció a los captores 6.000 pesos y realizó una denuncia al 911, tras lo cual los secuestradores realizaron otras tres llamadas en las que subieron sus exigencias a 30.000.

Las comunicaciones se cortaron y al día siguiente el cuerpo baleado de Marías fue hallado a la vera del kilómetro 200, a la altura de Campana.

Los investigadores creen que Matías intentó escapar de su lugar de cautiverio en Benavídez y que sus captores lo fusilaron y finalmente lo arrojaron en el pastizal donde fue encontrado.