Guía para preparar los mejores tragos de la serie "Mad Men"

20 de octubre de 2010

Si querés sentirte por un momento en la Nueva York de los '50 y '60 en la avenida Madison, pleno Manhattan, no te pierdas esta nota. Viví como Don Draper a toda hora con un Dry Martini.

Toman todo el tiempo. En el almuerzo, en reuniones de trabajo, cuando llegan a casa, antes de irse a dormir. En la serie más exitosa después de Lost, todo se hace con un vaso en la mano. Los hombres y mujeres de Mad Men representan la auténtica Nueva York de los años '50 y '60. Las clases altas y parte del sector medio tenían esa vida de "dandy": oficinas enormes y con todas las comodidades de la época, secretarias bellísimas -aunque no en todos los casos-, reuniones y más reuniones, mucho éxito y... alcohol, mucho alcohol.

Si sos fanático o fanática de esta serie, anotá. Acá tenés los tragos -preparados por Planeta JOY- que toma Don Draper cuando no está con su mujer, Beth, que dicho sea de paso, es un verdadero monumento femenino.

OLD FASHIONED
Los bartenders aman este trago y en Buenos Aires uno puede ver a algunos de ellos deteniéndose a mover el vaso con la melaza que forman con el bitter y el azúcar, seleccionar los hielos, elegir las cerezas al marrasquino (hay quien las evita por ser algo kitsch) y agregarle algún whiskey americano con tal delicadeza en su preparación que parece que estuvieran ensamblando una bomba nuclear. Esta artesanía delicada esconde crudeza y simplicidad, una mezcla que algunos viejos bartenders preparan en segundos. Al fin y al cabo no es más que una forma de especiar y endulzar el whiskey, de domarle su carácter a veces algo áspero. Es uno de los preferidos de Don Draper, personaje principal de Mad Men, y por lo tanto el ícono de la serie que arranca con él solo, sentado en un bar, hablando con un camarero y pidiendo uno. Guillermo de Doppel (en la esquina de Garay y Bolívar, San Telmo) sigue Mad Men y prepara uno de los mejores Old Fashioned de la ciudad, doble motivo para visitarlo, charlar y beber en su barra. Don suele beberlo con Canadian Club, su whiskey de cabecera. En Doppel, siempre una botella de esa marca esperándote.

MINT JULEP
Otro ejemplar de la simpleza coctelera norteamericana: bourbon, azúcar, menta, hielo roto en pedazos muy pequeños y a veces un golpe de soda. El trago es una forma de beber el whiskey de Kentucky en sus veranos ardientes, para tomar al aire libre, mientras se hace el asado, casi como un aperitivo. En Mad Men hay una escena que define su momento perfecto: una hermosa Betty Draper (esposa de Don) recibe en su casa a amigos de la familia, los hombres y las mujeres charlan cada uno por su lado, los niños juegan, el sol está bien alto, la parrilla está encendida y todos tienen sed. Una postal de la felicidad del american way of life. Allí sale Betty con una bandeja llena de vasos plateados ofreciendo a los invitados los Mint Juleps que ella misma preparó. En Buenos Aires no hay lugar que los sirva en los vasos de plata originales, pero en Ocho7ocho (Thames 878, Villa Crespo) Badhir Maluf o Javier Sosa le ponen amor y dedicación a la selección de la menta, la maceración suave y ofrecen en carta una buena variedad de bourbons para regar de placer y frescura la noche. 

DRY MARTINI
No se puede hablar de coctelería clásica si no se entiende el Martini. Es como la gente que dice que el futbol consiste en “22 tipos corriendo atrás de una pelota”, esa misma persona diría del Dry que es “gin con un poco de vermouth”. Y no estaría equivocado, pero no entiende nada de sutilezas, ni de historia, ni de lo que se siente en el cuerpo después de dos Dry Martinis. En los años 50 y 60 los hombres trajeados a lo Mad Men los tomaban hasta en el almuerzo, y de a dos o de a tres. Eso sí, se servían en copas cocktail, algo más pequeñas que la mayoría de las que ves hoy en los bares de Buenos Aires. En la serie hay un inolvidable almuerzo entre Don y su jefe, Roger Sterling, en el que luchan en una guerra sorda por ver quién come más ostras acompañadas de Dry Martini. En la barra de Tô (Costa Rica y Arévalo, Palermo) rescataron la copa cocktail en su tamaño y diseño (pequeña, de pie corto y caliz más angular) y tienen una de las mejores selecciones de gin, incluyendo el G´vine francés y el Hendrick´s. Además, siempre hay una botella de Noilly Prat Dry para darle el toque de vermouth.

Esto no es todo. Si querés conocer los otros tragos, hacé click acá.