Ingrid rompió el silencio: "Ya no quiero volver más a Colombia"

11 de noviembre de 2010

Aseguró que fue tratada como "una criminal" tras su liberación de las FARC. Evitó leer el libro de su ex compañera Clara Rojas para eludir "una actitud reactiva".

Pasaron más de dos años, pero la historia de la ex candidanta a presidente de Colombia Ingrid Betancourt todavía no quedó esclarecida. La mujer aseguró que su cautiverio "fue un error estratégico" y una "estupidez", y contó cómo se lleva con Clara Rojas, su ex compañera de fórmula.


 


Betancourt contó que durante sus años de encierro, hubo manipulación por parte de los soldados de la guerrilla colombiana. "Nos llenaron de mentiras para ponernos los unos en contra de los otros. A mí me dijeron cosas terribles de los norteamericanos y viceversa. Si hubiera tenido mayor madurez, más reflexión, habría evitado reaccionar", expresó.


 


Tras su liberación, en julio de 2008, Betancourt eligió contar la historia en su propio libro. A su vez, otros ex rehenes, entre ellos Rojas, editaron sus propios racontos. Pero ella eligió leer sólo algunos: "Los críticos, que fueron los de los norteamericanos y el de Clara, me propuse no leerlos porque no quería tener una actitud reactiva", explicó.


 


Además, la ex candidata aseguró que mantiene un vínculo con sus compañeros de cautiverio: "Me hablo frecuentemente con Marc (Gonsalves) y con Tom (Howell) también; con Clara me escribo", aseguró, aunque evitó especificar en qué términos.


 


Betancourt aseguró que sufrió la manipulación de la prensa también: "Me atacaron muchísimo. Tenía periodistas asediándome durante meses para que yo reaccionara a lo que habían dicho de mí y yo no quise", expresó.


 


"No quiero seguir siendo sujeta a estas manipulaciones; antes era la guerrilla, ahora son otros. No hay nada que atraiga más miradas que esta arena en la que te ponen a pelear con alguien con quien no quieres pelear", sentenció Betancourt, quien decidió editar su propio libro de memorias en vez.


 


Además, la ex candidata intentó conseguir un resarcimiento económico por haber sido rehén, según dcta la ley colombiana, pero aún así no logró buena prensa, ni el apoyo del ex vicepresidente, Francisco Santos. "Pensé: 'Este es un país que no tiene respeto por las víctimas'. Sinceramente, a mí me trataron como una criminal", expresó la ex candidata en una conversación con el diario La Nación.


 


Finalmente, Betancourt retiró la demanda, pero no se libró del gusto amargo y se mudó a Francia ya que tiene la ciudadanía de ese país: "Ya no tengo ganas de volver (a Colombia). No me dan ganas".