Un año sin "Sandro de América"

04 de enero de 2011

El Gitano murió tras recibir un trasplante cardiopulmonar en su lucha contra un efisema.

Pasó un año, pero el recuerdo de Roberto Sánchez, más conocido como Sandro, sigue latente, con su bata roja y una rosa, sobre el escenario del teatro Gran Rex. El cantante murió el 4 de enero del año pasado, tras muchos años de luchar contra un efisema pulmonar.


 


Para recordarlo se realizarán numerosos homenajes, la mayoría a cargo de sus eternas fanáticas, sus "nenas". Mientras tanto, su viuda, Olga Garaventa, anticipó que no visitará la tumba del cantante, que fue enterrado en el cementerio privado Gloriam de Burzaco. Se espera que se reúnan sus admiradoras en la puerta de su casa, en Banfield, donde cada 19 de agosto se congregaban para saludar a su ídolo por su cumpleaños.


 


Sandro supo convertirse en un ícono de la canción romántica a través de sus más de 53 álbums, 13 películas y un record de 37 presentaciones en el Gran Rex, que realizó en entre octubre de 1998 y febrero de 1999. El Gitano incluso llegó a deslumbrar al público internacional en el Madison Square Garden de Nueva York, y se convirtió en el primer artista latino en lograr llenar ese teatro.


 


En los noventas, Sandro hizo pública su enfermedad, pero tras una década de lucha, parecía que la vida le había dado una nueva oportunidad al presentarse la oportunidad de un trasplante pulmonar y de corazón que le permitiría seguir luchando contra el efisema que lo tenía aislado del mundo, en su casa de Banfield.


 


Después de la complicada operación, que fue realizada el 20 de noviembre de 2009 en el Hospital Italiano de Mendoza, el cantante no logró salir airoso y falleció el 4 de enero de 2010.