Cinco motivos para odiar las visitas de artistas internacionales

14 de noviembre de 2012

Negocio redondo, dólares asegurados, alta facturación, todo su arte desplegado, pero aca más de uno anda penando por bares.

Por Rodrigo Lussich
@rodrigolussich


1 - Negocio redondo; aunque acá nadie pueda comprar dólares, los artistas extranjeros vienen con arreglo incorporado para llevarse los verdes a dólar oficial.

2 - Son grosos, y por eso convocan multitudes; llenan los estadios y quienes los traen y esponsorean se quedan con alta ganancia. Negocio lícito por donde se mire, igual uno quisiera la misma dedicación, campaña y empuje para los artistas nacionales.

3 - Llegan ellos y parece que Dios bajara a la tierra. Piden estrafalarias medidas, catering insólitos, y les ponen hasta un tipo que los rocíe con aroma a rosas si están con gases.

4 - Los hoteles, las limusinas, la vida de celebrity, encuentra para ellos en Buenos Aires el sitio donde la capital del cholulaje se pone a su servicio.

5 - A cambio nos dan todo su arte, que siempre es bueno. Pero insisto: más de un genio de la música nacional merecería igual trato y no todos lo tienen.