Florencia Peña contó cómo fue la lucha para volver a quedar embarazada

04 de abril de 2017

A los 42 años, la actriz está esperando su tercer hijo. Después de dos años de probar tratamientos, se resignó y la vida la sorprendió con una nueva oportunidad.

"Hay decisiones que no nos corresponden. Cuesta dolor, pero cuando se aprende a soltar, todo llega", analiza Florencia Peña (42), que confirmó que está embarazada de su tercer hijo y el primero que espera junto a Ramiro Ponce de León (43).

La actriz y el abogado salteño están en pareja hace cuatro años y hace dos que comenzaron la búsqueda, que se convirtió en una lucha por ser padres. Pasaron por tres inseminaciones, también pensaron en la ovodonación y hasta analizaron la posibilidad de adoptar.

"Mi amor, la vida nos dice que no. Soltemos todo; ¡no quiero saber de un puto tratamiento más!". Fueron las palabras que utilizó para manifestarle que no quería seguir intentándolo. Dejaron de buscar y la noticia más linda llegó después de una noche de mucho alcohol en la que habían festejado San Valentín en Salta.

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"Che, ¿qué día es? Me parece que me salteé una... Estoy chupando como loca. A ver si...", le comentó Florencia a Ramiro, que respondió con un "Naaah...". La actriz igual se hizo un test y su primer grito fue: "¡No, no estoy!". Pero tuvo que refregarse los ojos para chequear que estuviera viendo bien. "¡Sí, estoy!", esbozó y rompió en llanto mientras corría a abrazarse con Ramiro. "Este embarazo se convirtió en un gran deseo después de haber caído en la oscuridad total, cuando me levanté y mi vida volvió a empezar", asegura en una entrevista con la revista Gente de esta semana.

Florencia tiene fecha de parto para el 15 de octubre y después de dos varones, desea que llegue la nena: "Desesperada y profundamente, deseo que sea una nena", bromea.

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Peña cuenta que después de la separación de Mariano Otero, con quien tuvo dos hijos, quedó destrozada, y que Ramiro "la rescató" y la aceptó tal como ella era: "Es la primera vez en mi vida que un hombre me ama sin querer cambiarme nada, tal cual soy: visceral, libre... ¡desnuda en una tapa!".

 

Cuándo comenzó la búsqueda


"A los dos años me di cuenta de que quería tener un hijo con él. Veníamos de una charla seria, en la que me confesó que no tenía intenciones de casarse ni de ser papá. Que ese tipo de ataduras lo atemorizaban. Yo le expliqué que a mí me movían los proyectos, y que sin planes a futuro, todo lo que teníamos se iría diluyendo. Fue muy triste. Pero días después me sorprendió con un: "¡Tenés razón! Quiero todo con vos. Voy a permitirme el compromiso", relata la actriz.

"Entonces, comenzó un trip angustiante: el deseo se convertía en una obsesión peligrosa. ¡No prendía y no prendía! Me hicieron tres inseminaciones. Estimulando, con toda la furia, me sacaban tres óvulos... ¡Tres! No prendía. Fue un año de "negativos" total", continúa.

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"El médico nos sugirió una ovodonación. Nos entusiasmamos. Pero después reflexioné con Rama: "Con lo singular que soy, ¿tendría un hijo sin mis genes? Y tendríamos un hijo tuyo...". Respeto ese recurso, pero no es para mí. Inmediatamente pensamos en la adopción pero tampoco tendría con genes de él", explica Flor.

"Soltemos todo"


Después de dos años de lucha, Peña habló con Ramiro y le manifestó sus ganas de dejar de buscar y disfrutar de la pareja. "Mi amor, la vida nos dice que no. Soltemos todo; ¡no quiero saber de un puto tratamiento más! "Hagamos vida de novios, ¡salgamos!", le dijo.


"Y así nos metimos en toda fiesta electrónica que había... ¡Años sin ir a un boliche! El primer gran plan fue un viaje con Marley a Ibiza. Nos sentimos veinteañeros. Llegábamos al hotel por la mañana, con la cabeza girando y diciendo: "¡Ya no estamos para esto!", confiesa.

 

Cómo se lo contó a sus hijos

 

"Los reuní en la cocina. Les dije: "Tengo una noticia que darles". Después de la típica "¡¿qué, nos vamos a Disney?!", les hice todo un relato emotivo. Y lo primero que dijo Toto fue: "Ah, pensé que nos habíamos ganado la lotería". Juan, saltó: "¡¿Yo qué te dije?! ¡Te lo dije!". Hace tiempo que venía sugiriéndome: "Má, vos tendrías que hacer sexo con Rama y tener un bebé. Porque yo sé que se hace con sexo".


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