Moda, venganza y atractivas subtramas: los motivos para ver Edha

30 de marzo de 2018

Bajo la lupa, los detalles sobre por qué la primera serie argentina de Netflix se merece una maratón como otras.

Edha se basa en un objetivo simple y claro, mostrar al trasfondo del fantástico mundo de la moda. El conflicto se desata cuando un taller clandestino se incendia y decenas de operarios mueren. El hermano del capataz (Andrés Velencoso) es quien toma la posta para desenmascarar a la empresa, y mediante artilugios logra ser el principal modelo de la marca y amante de Edha (Juana Viale), la diseñadora de la marca.

De esta manera, la primera serie argentina producida para Netflix parte de la base de contar una trama atractiva, a partir de lo que dispone de distintos recursos narrativos y los colores de las actuaciones.

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En este sentido, la dupla protagónica de Juana Viale y Andrés Velencoso logra el objetivo de mantener la intriga y el dramatismo durante los diez episodios de la serie, a pesar de lo trillado que puede resultar el vínculo entre la diseñadora rica y el improvisado modelo pobre.

A partir de ellos, se dispara la aparición de otros personajes y subtramas que componen el verdadero elemento diferencial de la serie. Basta con mencionar la saludable revelación de Delfina Chaves, quien interpretaba de forma apabullante a Elena, la hija adolescente de Edha quien tiene una relación turbulenta con el padre de una amiga, interpretado por Antonio Birabent.

EDHA - Tráiler Oficial [HD] - Netflix HD.mp4

Pablo Echarri, Daniel Hendler, Osmar Núñez, Juan Pablo Geretto y un sorprendente Flavio Mendoza también se destacan. Tal vez resulte trillado el papel de Sofía Gala, quien desde su rol de novia del protagonista termina presentando rasgos muy similares a los que ya mostró en otras ficciones.

El trabajo del director Daniel Burman tiene poco que envidiarle a productos de Europa y Estados Unidos: la fotografía parece de cine, los encuadres destilan prolijidad y la continuidad se mantiene en todo momento. En cuanto a la historia, durante los 10 episodios balancea entre elementos de thriller policial con otros típicos de melodrama de culebrón argentino, como algunos primerísimos primeros planos que nos hacen acordar que es una serie del Río de la Plata.

Un aspecto controversial de la serie son las reiteradas voces en off dela protagonista. Algunas resultan redundantes con lo que se la ve en la imagen. Sin embargo, este recurso es una marca registrada de las ficciones de Netflix: alcanza con recordar que Tokio (Úrsula Corbero) en la aclamada La casa de papel lo hace, por lo menos, dos veces por capítulo. En este caso, queda al desnudo el doble estándar moral que parte de la crítica ejerce negativamente sobre la figura de Juana Viale. Prejuicios aparte, Edha posee niveles de tensión y dinamismo suficientes para mantener la intriga hasta el final.

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