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Aníbal Pachano, íntimo: "Quería escribir 'hola' y no podía"

12 de mayo de 2018

El actor volvió a los escenarios luego de que le diagnosticaran cáncer de pulmón y en C5N habló sobre cómo transitó la enfermedad.

Aníbal Pachano estuvo casi dos años alejado de los escenarios a causa de un cáncer de pulmón con metástasis en el cerebro. En diálogo con Tarde Xtra por C5N, el actor contó cómo fue su vuelta a las tablas y qué le “enseñó” la enfermedad.

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“Para mí es un rito ir tres horas antes, tomar mi te, hacer una meditación y conectarme con el personaje de a poco”, contó Pachano sobre su regreso al teatro, donde se pone en la piel de Gloria para cada función de “Casa Valentina”.

Al actor le diagnosticaron cáncer de pulmón con metástasis en el cerebro que le había ocasionado seis tumores en la cabeza y uno en cada pulmón: “No quise llanto ni tristeza y me quise conectar con lo bueno”, recordó sobre el momento en el que le dieron el diagnóstico, aunque aseguró que no era muy consciente de lo que sucedía.

“Me di cuenta que algo no estaba bien porque quería escribir ‘hola’ y no podía, tardaba mucho en hacer cosas. Empecé a pensar un espectáculo, contaba el cuadro y cuando al otro día lo quería contar me olvidaba la mitad. Me costaba bajar escaleras, me chocaba”, recordó Pachano.

"Aprendí a bajar el enojo, la ira, expresar el miedo, llorar, reírme, abrazar”

“Llegué a la operación y no paraba de hablar. Salí más lúcido que antes”, bromeó sin antes recalcar que su hija Sofía, su ex mujer y sus amigos fueron pilares fundamentales en ese entonces.

"La fuerza interna depende de uno, nadie te la puede otorgar"

Al ser consultado sobre cómo encara la vida tras la enfermedad, reflexionó: “Me pasé diez años trabajando en una vorágine y no está bueno. Aprendí a que tengo que bajar el enojo, la ira, expresar el miedo, llorar, reírme, abrazar”.

Actualmente, los médicos le indicaron que hay una reversión del 75 por ciento de todo el tamaño de tumores: “La fuerza interna depende de uno, nadie te la puede otorgar. Creo en Dios, no tanto en la Iglesia pero sí me encantó encontrarme con el Papa. Me quedé sin palabras de la emoción, le dije que estaba enfermo de cáncer, me agarró la cabeza y me hizo la señal de la cruz”.

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