Gérmenes y obsesiones: Adabel Guerrero mostró la carita de Lola y habló de su crisis con Martín Lamela

22 de mayo de 2018

La flamante madre primeriza realizó un vivo en Instagram para detallar por qué se alejó de las redes sociales, las peleas con su pareja y por qué decidió preservar la cara de su beba.

A poco de ser madre de Lola, Adabel Guerrero confirmó que estaba en crisis con su pareja Martín Lamela. La bailarina dejó pasar el tiempo y, con más calma, realizó un vivo en Instagram para explicar los motivos del conflicto.

Me obsesioné con los gérmenes, obligaba a Martín a bañarse dos veces por día. Necesité aislarme un poco en todo sentido, hasta con mi marido. Estuve todo un día en mi habitación llorando; pensando… necesitaba pensar y organizar mi cabeza, que la tenía muy desorganizada. El tema de no dormir hace también que no pienses bien y en esos momentos es mejor no decir nada“, inició.

La bailarina confirmó su estado civil: “Quiero contarles que no estoy separada de Martín, que ahora estamos mejor. Tuvimos que ponernos de acuerdo en algunas cosas, pero normal, como cualquier otra pareja. Hablamos y llegamos a acuerdos, estamos hace 10 años juntos. Por suerte, siempre salimos adelante y luchamos por nuestros sueños que hoy es Lolita nuestro mayor sueño”.

adabel guerrero.mp4

Guerrero explicó el imponderable que llevó a la crisis: “Mi vida depende de este bebé en este momento. Pasó algo que no se sabía, que por suerte ya no es tan grave. Tres semanas antes de que nazca Lola, la mamá de Martín quedó internada y en coma inducido por un problema pulmonar. Imagínense lo que fue, el ambiente no fue el ideal. Había mucha tensión, Martín venía muy bajoneado. Lo veía destrozado y yo a punto de dar a luz. La bronca que nos daba que la Mimi, mi suegra, quizá no llegara a conocer a Lola. Nos dio bronca, tristeza, angustia, tensión”.

Cuando nace Lola, yo le sumo mi obsesión con los gérmenes y Martín venía de ver a su mamá, de un hospital, al que iba dos veces por día. Lo imaginaba repleto de gérmenes por todos lados entonces, lo obligaba pobre a sacarse la ropa y bañarse, sino no podía acercarse a la bebé. Eso dos veces por día durante todos los días. Fue muy agobiante, pero yo no podía conmigo misma. No podía soportar que se acercara al bebé después de haber estado en un hospital”, confesó Adabel.

Con honestidad brutal, remató: “Para mí era el enemigo el que llegaba a casa. Fue todo muy feo, muy feo… Ya estamos mejor. Martín se enojó conmigo porque no dejé que sus amigos fueran a ver a Lola al hospital, yo prefiero que se enoje y cuidar a mi bebé. Ya cumplió un mes y de a poquito estamos invitando a que la conozcan”.

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