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Potencia sin artilugios: así es "El mató a un policía motorizado" en vivo

17 de mayo de 2019

La experiencia en vivo del grupo liderado por Santiago Motorizado es austera en algunos sentidos pero no en los dos más importantes: la calidad del sonido y la fuerza de sus canciones.

Eran las 8 de la noche del jueves 16 de mayo y la fila de la boletería del teatro Vorterix estaba muy activa, con fanáticos comprando las últimas entradas para el show que una hora más tarde daría “El mató a un policía motorizado”. Las funciones anunciadas por el grupo comandado por Santiago Motorizado para el viernes 17 y sábado 18 se habían agotado con días de anticipación.

Al ingresar, un telón rojo cubría el escenario al mejor estilo de una obra teatral. Cinco minutos pasadas las 21 (hora anunciada para el concierto), el mismo se correría en simultáneo con los primeros acordes de “El magnetismo”, tema con el que la banda abrió el show al grito de “en este mundo peligroso tenemos que estar juntos”, muy atinado a los tiempos que corren en nuestro país.

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Santiago Motorizado (Foto: Leandro Frutos)<br>
Santiago Motorizado (Foto: Leandro Frutos)

“El mató” en vivo es austero en muchos sentidos, evidentemente por decisión artística. La intimidad del lugar (un reducto para poco más de 1500 personas) permite que una pantalla destinada a proyectar algunas imágenes detrás de los músicos sea suficiente. Lejos de las estridencias de otros artistas, sus looks no se diferencian demasiado del de parte del público presente y el cantante, con cierta timidez indisimulable, no exagera para nada en la comunicación entre tema y tema, más allá de muchos pulgares arriba ante los aplausos y la buena respuesta de la audiencia.

Del otro lado de la moneda, hay dos cosas que el grupo nacido en La Plata tiene en abundancia: un catálogo de canciones que generan emociones (de las cuales tocaron 25 durante la noche) y una tropa de seis músicos que las ejecuta de forma genuina, potente y ajustada durante la hora y cincuenta minutos que dura el show, permitiendo que los detalles que están en los discos cobren vida durante el vivo.

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El público de El mató, a puro fervor (Foto: Leandro Frutos)<br>
El público de El mató, a puro fervor (Foto: Leandro Frutos)

Su último disco, “La Síntesis O’Konor,” los puso en boca de muchos que antes desconocían al conjunto, quien en el show hizo justicia de esta situación, tocando 9 de las 10 canciones del disco, con puntos altos en temas contundentes y de bellas melodías como “La noche eterna”, “Destrucción” y “El mundo extraño”, este último celebrado con un especial cantito por parte del público.

La primera parte del show, además de tener muchos temas de “La Dinastía Scorpio”, también sirvió para que tengan lugar algunos favoritos de los seguidores de la primera época como “Navidad de reserva”. Después de 18 temas y 75 minutos de actuación, el grupo deja por primera vez el escenario, pero estaba claro que se había guardado artillería pesada.

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Las guitarras, fundamentales en los temas de El mató (Foto: Leandro Frutos)<br>
Las guitarras, fundamentales en los temas de El mató (Foto: Leandro Frutos)

Al regreso, más que una tanda de bises tiene lugar una parte final del show en la que la intriga deja lugar a algunas de las canciones más esperadas de la noche: el hit “El tesoro”, “Chica de oro” y “Más o menos bien” son ampliamente cantadas y festejadas, antes del potente desenlace a cargo de “Mi próximo movimiento” y “Prenderte fuego”.

Para resumir, la receta de “Él mató” en vivo es simple: la batería de Doctora Muerte y el bajo de Santiago Motorizado ofrecen una base sonora en modo surround; desde allí, las guitarras de Niño Elefante y Pantro Puto y los teclados de Chatrán Chatrán entran y salen con total soltura y en la medida que lo piden las canciones; la frutilla del postre es la voz de Santiago Motorizado que, por lo menos por ahora, no necesita más coros que los de su público. La salida de la audiencia es tranquila pero triunfante. La receta cierra por donde la mires.

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