26 de enero de 2021

La actriz de 23 años alertó a los más jóvenes a cuidarse a través de una carta en la que detalló todos los síntomas que está padeciendo.

Malena Narvay transita la enfermedad de coronavirus como "una pesadilla", tal como ella lo definió. La actriz de 23 años escribió que le falta el aire, que tuvo miedo de ahogarse, que le arde la cabeza y que ni siquiera puede levantarse porque le baja la presión y se le aflojan los músculos.

Lo hizo conta la intención de llevar conciencia a los más jóvenes que la siguen. "Les cuento, tengo coronavirus y la estoy pasando demasiado MAL. Tengo síntomas muy fuertes. Hasta que no te pasa a vos no sabés lo feo que puede llegar a ser. Hace días que no puedo levantarme, creo que nunca me sentí así en toda mi vida. De verdad, es un espanto", comenzó en una carta publicada en sus redes sociales.

Luego contó los síntomas y alertó sobre el relajamiento que percibe. "Lamentablemente, me agarraron fuerte los síntomas. Sinceramente, no la estoy pasando nada bien. No sé bien dónde me lo pude haber contagiado. Sé que no podemos dejar de vivir, no podemos vivir en cuarentena, pero tampoco dejemos de cuidarnos (y a los demás) aunque estemos haciendo una vida más normal. Lamentablemente, todavía no nos libramos de este virus y se la pasa muy mal de verdad cuando te agarra así de fuerte", acotó.

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Además, destacó que a pesar de que tiene 23 años y no tiene ninguna enfermedad preexistente, se asustó por la gravedad de lo síntomas.

"Me asusté porque los síntomas fueron cada vez más intensos; estoy tirada en una cama sin poder levantarme y caminar porque me baja la presión, me mareo o me canso, hablar me deja sin aire, la cabeza me arde, la tos me corta la garganta, los músculos se me aflojan, tuve mucha fiebre y me cuesta respirar. Es una pesadilla (cosa que siempre creí que por mi edad si alguna vez me agarraba coronavirus iba a ser asintomática o con síntomas leves...). Bueno, NO, todo lo contrario... Hasta miedo de ahogarme a la noche tuve", describió.

Destacando el cuidado y amor que recibe de los médicos, explicó que escribió todo esto para que sepan lo que es la enfermedad.

"Sí, es un embole el alcohol, el barbijo, la distancia y desde que arrancó este año nos relajamos un poco porque estamos re podridos ya.. Pero el pequeño esfuerzo de seguir cuidándonos lo más que podamos mientras hacemos nuestras cosas en la cotidianidad puede hacer la diferencia", afirmó.

Por último, contó los miedos que se generan más allá de lo físico y el apoyo recibido: "Todos estos días de estar aislada, sola en un cuadrado sin poder salir, queriendo dormir hasta que termine por lo mal que se la pasa cuando estoy despierta, el miedo de poder haber contagiado a la familia o a alguien de riesgo, y con miedo por la propia salud sin saber hasta dónde van a seguir empeorando los síntomas. La vida sigue pero cuidémonos y cuidemos a los que nos rodean lo más posible porque puede ser hasta más grave para algunos, ya lo sabemos. Dicho todo esto, estoy controlada y voy a estar mejor. Gracias a los que me estuvieron mandando mensajitos".