13 de febrero de 2021

En diálogo con minutouno.com, la abogada y periodista compartió su reflexión en base a experiencias personales y cercanas.

Alejandra Maglietti remarcó la importancia de poder hablar sin vergüenza sobre enfermedades como la depresión. "La depresión no tiene una apariencia universal, tiene que dejar de ser tabú: hay personas que necesitan dormir mucho, otras que no pueden. Hay quienes necesitan hablar y otras que no pueden hablar. Hay quienes están con una sonrisa igual y otros que lloran...", indicó en una serie de tuits que publicó unos días atrás.

Y detalló: "Algunas personas comen más, a otros se les cierra el apetito. No se manifiesta en todos de la misma manera. Hablemos de salud mental y dejemos de tener prejuicios. Las personas no simulan sufrir depresión, simulan estar bien cuando no lo están. Sonríen cuando viven un infierno. Intentan dar palabras de aliento a los demás porque saben lo que es no sentir nada. Intentan hacer reír a los demás".

En ese punto, una usuaria le compartió su experiencia y se animó a contarle que la pasó muy mal hasta que recibió ayuda psiquiátrica. "Que tu cabeza sea tu peor enemiga es lo peor del mundo. Recientemente la psiquiatra me dio medicación y me dio bronca por cada momento de mi vida que cagu... por culpa de las voces de mi cabeza. Es horrible", le dijo.

Entonces, Maglietti se despidió revelando su experiencia personal. "Y con la pandemia las sensaciones de pérdida de control y de incertidumbre (son tremendas para los que somos ansiosos) aumentaron. Me pasó lo mismo, no poder pararla a veces no nos deja hacer nada", expresó.

Y concluyó con una reflexión: "No te preocupes, a mi también me pasa y la verdad es que lucho contra la ansiedad y la angustia todos los días dese hace años. Antes no le podía poner ni nombre. Antes me daba vergüenza porque te juzgan, pero creo que es mejor contarlo... Quizás ayudo a alguien".

En diálogo con RatingCero, Alejandra Maglietti profundizó sus vivencias y aprendizajes con este tipo de situaciones.

¿Decidiste hablar públicamente de este tema por lo que pasó con el Morro García o simplemente te surgió hacerlo?

- Por que leí lo del Morro en ese momento y me conmovió. Después, lo de las características de la depresión fue una reflexión: quise expresar que cada persona lo vive diferente y que no hay una única forma de que te pase. Porque se estigmatiza desde la ignorancia. Y como siempre me interesaron mucho los temas humanos y leo todo lo que puedo sobre filosofía -sobre todo existencialismo-, psicología, neurociencias, hice una reflexión. Por que como sufrí -ahora la tengo más domada- ansiedad, explore muchas cosas para estar mejor. Hace 8 años que hago terapia. Y también comencé a meditar hace algunos años y me ayudó mucho, probé todas las técnicas posibles.

¿De qué forma la estigmatización de estos temas afectan a quienes los sufren?

- Particularmente, yo no tuve gracias a Dios ataques de ansiedad. Tenía insomnio, me costaba dormir, me dolía el estómago, me sentía inquieta. Pero si tuve personas muy cercanas mías con ataques de pánico y realmente son duros. Acompañé incluso a un amigo a la guardia, porque parecía que estaba en un ataque y resultó ser ansiedad. Después de estar ahí, me di cuenta qué difícil es. A lo largo de mi vida conocí y acompañé personas que lo vivían y escuchaba sus relatos, lo que les pasaba y lo difícil que era. Por eso quise poner ese tuit. Y ahora con la incertidumbre de la pandemia, etcétera, creo que todos estamos experimentando ansiedad, miedo al futuro, miedo a enfermarnos, miedo a morir. Miedo a perder una familiar, un amigo. No poder verte con la familia -aunque estén cerca, lo mucho que quisieras- y en mi caso que están muy lejos me cuesta mucho no verlos, estuve 10 meses sin ver a mis padres y fue súper doloroso. Yo cada un mes o un mes y medio los veía. Pero obvio que no pude viajar lo necesario.

Mencionaste que se "estigmatiza desde la ignorancia". ¿Qué tan importante considerás que se empiece a hablar sin tabúes de temas como la depresión?

- Muy importante. Más hoy. Dicen algunos especialistas que incluso después que pase la pandemia va seguir siendo difícil emocionalmente todo esto. También las redes sociales aumentan los niveles de angustia, sobre todo en los más jóvenes. Nadie habla porque se vive en la dictadura de la felicidad constante y muchos aconsejan desde sus redes tener buena vibra, vibrar alto... Todas frases hechas y lugares comunes que no solucionan nada de fondo. Lo importante es poder reconocer el problema, darse cuenta que se puede estar mejor y pedir ayuda. En eso, los más jóvenes son mucho mejores, porque se animan cada vez más a hablar de estos temas sin tanto tabú. Sin embargo, hay toda una generación que no se anima ni a nombrar enfermedades, como si por eso dejaran de existir.

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