20 de febrero de 2021

La modelo habló este sábado y contó detalles de sus propuestas laborales, vida amorosa y judicial.

Nicole Neumann viene siendo noticia por los diferentes frentes que tiene abiertos: su pelea con Fabián Cubero, la carta documento con Ángel De Brito y sus nuevas propuestas laborales. Este sábado, la modelo habló y expresó que es víctima de la “envidia” de otros y se mostró agradecida por contar con el abogado Rafael Cúneo Libarona, a quién describió como un “buen amigo” y con quien además se la vinculó románticamente.

“Me hice muy amiga de él. No me llega a los temas familiares, pero después saca las garras para cuidarme en todo, y es un genio, nos hicimos muy amigos”, sostuvo en diálogo con La Once Diez/Radio de la Ciudad.

Asimismo valoró su amistad con el letrado y destacó que “está bueno tener alguien que vea de afuera lo que pasa y porqué uno lucha, porque cuando estás solo por ahí pensás ‘estoy exagerando’, ‘esto me pasa solo a mi’. Y ahí me dice que las cosas son injustas, que no corresponde y que cuando se meten con tu trabajo algo hay que hacer”.

En esta línea se refirió a su enfrentamiento con Fabián Cubero, con quien desde que se separó los fuegos cruzados no cesan: “Yo por suerte tengo la conciencia muy tranquila de todo mi accionar y por suerte nunca hablé porque no me gusta exponer a la gente en sus zonas negras. Yo soy la víctima”. “La gente creo que a veces no tiene envidia por lo material, pero si por la fuerza o el brillo que tiene uno, y yo creo que pasa eso en este ambiente y la gente prefiere contar cuentos chinos para hacerte mal”, indicó durante el ciclo radial Agarrate Catalina.

Para finalizar señaló que “después de la separación tuve que hacer mucha terapia, me daba cuenta que caía en un pozo depresivo, y cuando negás y te contás a vos mismo historias para no atravesar dolores no salís”. “Yo por suerte pude hacer mucha terapia y mucho trabajo personal para sacarme el dolor que traigo desde chica y prefiero atravesarlo y llorar y probar diferentes terapeutas”, cerró.