Humor cordobés: ¿qué tienen en común Luis Juez, el Cura Brochero y los Comechingones?

09 de mayo de 2008

En un país que en los últimos tiempos viene signado por el mal humor que produce la inestabilidad económica, el humo de los pastizales quemados y la ceniza volcánica, la reaparición en escena de un chistoso serial como el ex Intendente de Córdoba Luis Juez es una bocanada de aire puro esparcido en medio de la niebla fantasmagórica que acecha a la Argentina..

Después de haber sido derrotado en las elecciones de octubre pasado y de sus mediáticas denuncias de fraude electoral, el político cordobés volvió al ruedo sin bigotes, con menos cabello que antes pero portando una lengua filosa y dicharachera que rompe la monotonía de una clase política aburrida y sin ideas.

Soy como Riquelme... puedo estar contento y ni se me nota”  es una de sus tantas autodefiniciones. Aunque no siempre improvisa sus desplantes humorísticos (ya repitió varias veces que el gobernador Juan Shiaretti, cuando fue Interventor de Santiago del Estero “... le afanó hasta la siesta a los santiagueños...”), la capacidad de improvisar sobre la marcha con salidas cómicas expresadas con seriedad gestual, lo hacen por lejos el político mas divertido del mediocre escenario local.

Y en los programas políticos de la televisión por cable, los periodistas gozan mas soltándole la correa para que corra libremente antes que proponiéndole debates o temas de conversación que irrefrenablemente terminan en nuevas gracias y ataques verbales contra todo el espectro que no congenie con Juez.

Este hombre que cumplirá 45 años en septiembre próximo, ha superado un grave padecimiento de su pequeña hija y así y todo sigue siendo el personaje que salvo a sus opositores, hace reír a todo el mundo. Porque en esto hay que ser serio: sus adversarios provinciales y ahora el kirchnerismo -con el cual Juez coqueteó en algún momento-,  se enfurecen con las afrentas lanzadas por el cordobés.  

La cebolla es la excusa para llorar. Aunque por ahora nadie descubrió una verdura capaz de hacernos reír. Esta ironía de la Naturaleza provocó que evolucionara en el Planeta una especie en particular: El Humorista...”.  Así definió el cómico uruguayo Luis Orpi el papel social de quienes se encargan de sacarle una sonrisa o una carcajada a su prójimo. Y si además los dardos envenenados de ironía política se lanzan con el acentito de la ciudad de los alfajores, el poder va estar en problemas y disgustado con la aceptación popular que produce la reaparición mediática del ahora abogado penalista y dirigente momentáneamente desocupado.



El poder no tiene sentido del humor, prefiere las apocalípticas profecías y condenas de Elisa Carrió antes que las satíricas definiciones de Juez.



Con una sonrisa a flor de labios, quienes le secundan imaginan una futura y probable fórmula Presidencial que uno prefiere creer que se trata de una nueva chanza. “Para el 2011 los argentinos vamos a poder votar al binomio Luis Juez- La Mona Jiménez...” dicen sin reírse en las cercanías de este hombre que a veces hace sufrir a su hermano mellizo, Daniel, confundiendo ex profeso sus identidades.


¿Es genético el humor cordobés...? Si es así... ¿por qué tuvo en el poder a hombres tan serios y adustos como Eduardo Angeloz, José De La Sota o al actual vencedor en octubre pasado, Juan Shiaretti..? ¿Luis Juez es la excepción o la regla...?

O también se puede formular la pregunta desde el otro lado: ¿Qué tienen en común Luis Juez, los Indios Comechingones y el sacerdote y mártir cordobés José Gabriel del Rosario Brochero (históricamente conocido como “Cura Brochero”...?

La mejor respuesta sale de las entrañas mismas de los cordobeses. Esto dice la revista “Cosas Nuestras”  Es algo que se lleva en las fibras... se respira... en los diálogos casuales como el de ese peatón que le pregunta al taxista “¿Estai libre...?, y, ante la respuesta afirmativa, agrega: “¿No querèi jugar para Talleres?... o como la historia del Tirao Encomienda de Basura... un día entró al hospital y preguntó “Enfermera, ande es la sala de transfusiones”... a lo que la mujer contestó...¿viene a dar sangre? Y recibió como respuesta... “No, si vua a venir a dar cátedra...”.

Jerónimo Luis de Cabrera fundó junto -con 106 andaluces que lo acompañaban- Córdoba capital y según se dice en la Provincia, trajeron con ellos el divertimento y la gracia para nunca abandonarla.
La tribu de indios Comechingones, que supieron tener sus tolderías en esos suelos, también son portadores de historias plenas de comicidad.



Entonces no es casual que en la genética de Luis Juez existan antecedentes como que uno de los primeros periódicos del siglo XX se llamara “La Carcajada”,  y hasta en una época mas dramática que cómica, en 1971, la revista “Hortensia” fundada y dirigida por el humorista cordobés Alberto Cognigni vendiera mas de 100.000 ejemplares teniendo entre sus humoristas célebres a Fontanarrosa,  Ian, Crist y otros grandes.

Sin embargo, los mas llamativo de este humor cordobés hoy representado en la pequeña figura de Luis Juez, es la historia de un sacerdote católico –José Gabriel “El Cura” Brochero-  nacido en 1840 en el Pasaje Carreta Quemada y muerto en 1914 cuando se encontraba solo, pobre, ciego y leproso.

“El Cura Brochero”  protagonizó una intensa vida religiosa al lado de los enfermos cordobeses, ingresando en los leprosarios para darle unción a los terminales.
Juan Pablo II estudió sus antecedentes para convertirlo en un beato, un santo que fuera el ideal de católico. Pero sucede que “El Cura Brochero” ostenta un lastre que aún impide a su memoria llegar al más alto sitial al que anhela un hombre de su talla...



El sacerdote cordobés era muy mal hablado, insultaba a los poderosos que sumían en esclavitud a los peones y enfermos de la región y en su vida religiosa tuvo tanta consideración y amor por los desvalidos como enfrentamientos con los opresores. Este antecedente le juega en contra en los Tribunales del Vaticano, aunque en el corazón de los cordobeses el Cura Brochero es más que el nombre de una localidad turística.

Luis Juez no aguarda ninguna beatificación, apenas que lo reconozcan sus conciudadanos de “la Docta” y del resto del país... Habrá que ver si la fórmula con La Mona Jiménez es una nueva gracia o si van en serio en el 2011.