Informe: La lista secreta de los Eventeros de primera y los Eventeros de cuarta

Personajes

Hay famosos y no tanto que forman parte de ese grupo de gente que está siempre en todos los eventos publicitarios o de farandula que existen. La diferencia es que algunos son top y otros bueno, hacen lo que pueden.

Puede ser el estreno de una obra de teatro o de una película, puede ser el lanzamiento de un par de zapatillas o la presentación de una bebida energizante, el escenario cambia pero los protagonistas no: los eventeros se expanden como una gripe y cada vez son más.

Son actores de primera línea, deportistas, políticos, vedettes de dudosa honra, modelos, galancitos, o periodistas, el rubro es infinito, pero lo real es que hay días que pueden asistir hasta a cuatro eventos en un misma jornada y su foto salir en todas las revistas de actualidad.

Los eventeros esperan cada semana ser convocados por los jefes de prensa y asistir a un estreno o una presentación, tener la foto delante de un banner o llevarse un sourvenir, un buen regalo, comer rico, tomar mejor, y si es un acto de presencia por el que se lleven plata en efectivo, mejor.

Para mostrar a los principales eventeros de Buenos Aires vamos a diferenciarlos claramente en dos grupos.

Eventos top: tecnológicos, presentación de tablets, anteojos de sol, zapatillas, bebidas, emprendimientos inmobiliarios, paradores vip de playas en el verano, automotrices.

Para este tipo de eventos se convoca a un grupo que podríamos llamar Primera A: Lo integran entre muchos otros Emanuelle Horvilleur, Tacho Riera, Juan Darthes, Las hermanas Attias, Zaira Nara, Catarina Spinetta, Calu Rivero, Jose Meolans, Flavia Palmiero, Marcela Klosterbooer, modelos de ayer, de hoy y de siempre, los Teen Angels, chicos facheros que nadie sabe quienes son pero dan bien en las fotos, actores cool que se bañan cada tres días y la lista sigue.

Luego tenemos una serie de Eventos clase b: Inaugracion de restaurant sólo para comer, algún lanzamiento de perfume de dudoso gusto (tipo de Gaby Sabatini), alguna clínica estética o centro de adelgazamiento, lugar donde te ponen electrodos en la cola, depilación de bozo y axilas: se llena de famosos que no van a bajar un gramo o se van a quitar una arruga de larga data. Estrenos de teatro por los que la mayoría de esos famosos jamás pagaría la entrada, y tal vez alguno de cine pero casi nunca entendieron la película cuando salen. Para los más necesitados la inauguración de un parripollo puede andar.

Allí aparece el segundo grupo convocado para este tipo de acontecimientos, que llamamos Primera B: Sandra Villaruel, Las Xipolitaquis, el mago sin dientes, Marcelo Iripino, Adriana Aguirre  y su marido, algunos panelistas de la televisión, el cura Acuña, Pata Villanueva, mucho miembro de Aptra, Beatriz Salomón, la Pradón y cuánta vedette de los 80 circule en zona, galanes de antaño o actores que "están creciendo" pero aún nadie conoce. En fin, aquí la lista se amplía tanto que una buena porción de la guía telefónica puede llegar a caerte en un evento.

Lo cierto es que allí están los eventeros, los que llegan a los estrenos e inauguraciones más importantes o los que se conforman con un cuadradito en una revista popular.

Los más suertudos, si están de moda en la tele mediática, agarran actos de presencia en boliches que les pueden reportar de 3 mil a 20 mil pesos según cuán grosos sean, a cambio de sacarse trescientas fotos, que los aprieten y les metan mano unas quinientas personas al unísono, bancarse el humo y unos tragos rancios, pero plata en mano, culo en tierra, y se lo bancan. Así son los eventeros.

Un buen canje siempre vale para lo tacaña que suele ser la farándula. Y para muchos, es lo mejor que les puede pasar.



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