Friends The Reunion: los secretos que sus actores quisieron ocultar

TVO

Tras el regreso, repasamos información incómoda de sus protagonistas.

Este jueves 27 se estrenó el especial Friends The Reunion en los Estados Unidos, que fue furor y tendencia en redes sociales. En la Argentina podrá verse el 29 de junio. Mientras esperamos, repasamos los secretos que los protagonistas no querían que se conozcan.

La mala memoria de Matthew Perry

Matthew Perry, mítico Chandler Bing, ha reconocido en varias ocasiones que no recuerda, al menos, tres temporadas de la serie (de la 3 a la 6). ¿Amnesia selectiva? Algo parecido. El actor se sinceró en una entrevista a People y reconoció los motivos por los que le ocurrió esto. Motivos que también explican sus bruscos cambios de peso de una temporada a otra: sustancias nada recomendables para la salud.

El accidente acuático

El actor reveló a la revista People el momento en que se enganchó a la vicodina (un potente analgésico cuya capacidad adictiva provocó que en 2014 la DEA la incluyese en su lista de “sustancias controladas”). Matthew Perry contó que todo había empazado en 1997, tras un accidente con una moto de agua. El dolor que sufría era tan agudo que le recetaron vicodina para paliarlo.

Los problemas de Jennifer Aniston con su madre

Jennifer Aniston, Rachel Green en la serie, no se llevó bien con su madre, Nancy Dow. En una entrevista a The Sunday Telegraph la actriz confesó: “Ella era modelo, maravillosa, perfecta y yo no lo era”. Por ello, estuvieron mucho tiempo sin contacto. Aprovechando el éxito de Friends, Nancy Dow escribió un libro en el que contaba intimidades de su hija: ‘From Mother and Daughter to Friends: A Memoir’. Fue publicado en 1999.

Los problemas de Matt LeBlanc

Matt LeBlanc confesó, allá por 2014 en una entrevista para The Daily Telegraph, que en los 90 fue detenido en dos ocasiones por conducir con alguna copa de más. “Me cazaron dos veces, creo. No conducía rápido, solo torcido. Pero tuve suerte de que la prensa nunca dio con las fotos policiales”.

Los "no invitados" al casamiento de Jennifer Aniston

Jennifer Aniston se ha casado dos veces. Una con Brad Pitt (2000) y otra con Justin Theroux (2015). Curiosamente, y a pesar de la presunta buena relación entre los protagonistas, a la segunda solo acudieron Lisa Kudrow y Courteney Cox como invitadas. Los tres protagonistas masculinos no recibieron su invitación.

La demanda a Lisa Kudrow

El ex representante de Lisa Kudrow, Scott Howard, demandó a su representada, allá por 2008, tal y como publicó Variety. El motivo no era otro que reclamar su comisión por las repeticiones de Friends que, por aquel entonces, se seguían emitiendo. Seis años después, un jurado dictó que Phoebe Buffay debía pagar 1,6 millones a su representante. Haciendo cuentas rápidas, lo que la actriz ganó con capítulo y medio. No está mal.

Amor y divorcio

Lo de Matt LeBlanc y Melissa McKnight fue amor a primera vista en 2002, nada más ser presentados. Un año más tarde se casaron y tuvieron una hija: Marina (2004). A la pareja perfecta le duró el amor cuatro años. En 2006 se divorciaron por infidelidades.

Cuando el "amor perfecto" se rompió

Eran la pareja de moda de Hollywood y una de las más icónicas de Hollywood. Brad Pitt y Jennifer Aniston parecían destinados a tener los hijos más bellos de la historia. Pero Angelina Jolie se cruzó en su camino y la pareja se divorció.

Los novios de Jennifer Aniston

La actriz mantuvo relaciones, de mayor o menor duración, con famosos tan dispares como Vince Vaughn, John Mayer, Owen Wilson o Gerard Butler. De hecho, con Justin Theroux tampoco parecía encajar mucho, pero acabó protagonizando su segundo matrimonio. También su segundo divorcio.

Courteney Cox Arquette

Courteney Cox era una mujer feliz durante el rodaje de Friends. Conoció a David Arquette en 1996, se casaron en 1999 y montaban las mejores fiestas de Hollywood. Pero llegó 2010 y se separaron. ¿Dónde está lo raro? En que tardaron dos años en firmar los papeles y el divorcio se formalizó en 2012. Eso sí, se llevan muy bien y comparten la custodia de Coco, su hija.

El ‘aburrido’ David Schwimmer

Básicamente, el actor es tan calmado como su alter ego en la serie. Ni altercados, ni problemas, ni salidas de tono. Su única mancha, el haber demolido una casa histórica de 1852 en Nueva York, para levantar una casa nueva. Como castigo, los vecinos le hicieron una pintada: “Ross no gusta”.

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