El llamativo pedido de Guido Kaczka a un participante

TVO

Un hombre fue a "Bienvenidos a bordo" a probar suerte en el juego de los jubilados, pero un llamativo pedido del conductor lo desconcertó.

Guido Kaczka recibió a la audiencia de Bienvenidos a bordo listo para dar inicio a una tarde más de diversión. En su programa, mientras los participantes la pasan bien jugando y alimentando su esperanza de irse a sus casas con premios o efectivo, el conductor disfruta interactuando con los invitados de las formas más llamativas. La edición del viernes no escapó a la regla ya que, a los pocos minutos de haber comenzado, logró sorprender a uno de sus concursantes con un peculiar pedido.

Edgardo, un hombre que se jubiló hace dos años luego de varias décadas de trabajo, se anotó en el show para probar su suerte en uno de los tantos juegos que tiene para ofrecer. Su objetivo, además de llevarse un premio, era conocer a Guido Kaczka. Sin embargo, la experiencia terminó siendo más extraña de lo que había anticipado.

El participante se paró frente a las cámaras y, desde un principio, se destacó por su elevada altura. Pero eso no fue lo más llamativo para Guido, cuya atención fue captada por una parte del cuerpo de su invitado.

Con todo el desparpajo que tanto lo caracteriza, inmediatamente después de saludarlo señaló el tamaño de sus manos. “Sos de buena manopla”, destacó Kaczka, quien siempre se divierte analizando a sus invitados en base a cuan fuerte aprietan su mano cuando lo saludan. Pero, en este caso, no fue la fortaleza lo que lo descolocó sino el tamaño.

El conductor le pidió que las mostrara a la cámara para evidenciar su gran medida y, no conforme con eso, se animó a realizar una petición algo fuera de lo tradicional. “A ver, agarrame la cara”, disparó. Sin dudar ni un instante, Edgardo tapó todas las facciones de su interlocutor con el largo de sus cinco dedos demostrando que o él tiene mano muy grande o Guido tiene cara muy chica.

Uy locutor, tremendo”, exclamó sorprendido. “Porque ponele que yo te voy a encarar, te voy a encarar y vos me agarras. No tenés manera, es un guante”, explicó, guiando a los presentes por su proceso de pensamiento.

Dejá tu comentario